Peugeot 306
1993–2002 · Compacto
Motores: 1.4/1.6/1.8/2.0, 1.9/2.0 HDi
Precio usado orientativo: 500–2.500 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si es para usarlo a diario, busca el 1.9 diésel o el 2.0 HDi con cambio manual y mantenimiento al día. En el 1.6 de gasolina la correa se cambia por años, no por kilómetros: si el anterior dueño no la tiene justificada, descuenta el cambio del precio. El S16 y el GTI-6 son ya compra de aficionado, con otro presupuesto. En un SW o un cabrio mira la carrocería dos veces antes de comprar uno.
Cuando salió era el compacto que marcaba cómo tenía que ir un chasis, y ese tacto al cambiar de dirección se nota todavía. De gasolina va del 1.4 al 2.0 y en diésel quedan sobre todo el 1.9 D y el 2.0 HDi en carretera; el S16 y el GTI-6 han pasado a ser de colección. También se ofreció como familiar SW y como cabrio.
Pros
- El chasis y la dirección eran referencia del segmento en su día y siguen siendo el motivo para buscarlo.
- El 1.9 D y el 2.0 HDi valen para carretera y el recambio sale barato.
- La mecánica es sencilla y no arrastra la electrónica de las generaciones posteriores.
- Hoy el precio de ocasión es mínimo, lo que lo hace accesible como primer coche o como capricho.
- El SW y el cabrio conservan el carácter de los Peugeot de aquella época.
Contras
- La seguridad y el equipamiento pertenecen a otra era: airbags justos y poco más.
- El S16 y el GTI-6 tienen piezas más escasas que un HDi de uso diario.
- El SW y el cabrio piden más inspección de carrocería que el cinco puertas, porque tienen más sitios por los que envejecer.
Problemas habituales a vigilar
- La correa de distribución de los gasolina se cambia por años y no por kilómetros; si se rompe, el motor se va.
- La válvula de gases y el turbo sufren en los HDi que solo han hecho ciudad, con pérdida de potencia y humo.
- La electricidad y el cableado fallan con la edad y pueden dejar el coche sin arranque o sin luces.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos: en los 90 era un gran compacto y hoy es coche de aficionado o de compra por precio mínimo. Un HDi de particular todavía mueve el día a día sin problemas; un gasolina con la correa pendiente o una unidad con el cableado loco no justifican ni el viaje a verlos.