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Toyota RAV4 II vs Toyota RAV4 XA30: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Toyota RAV4 XA30 (8,1 frente a 7,2 del Toyota RAV4 II, una ventaja de +0,9 puntos). Busca el 2.0 o el 2.4 de gasolina: van con cadena de distribución y no tienen historial negro. El cambio manual es el más sencillo; el automático de cuatro marchas funciona, pero pruébalo en frío y mira que el aceite de la caja no esté viejo, porque da tirones. Del 2.2 D-4D desconfía si ha hecho ciudad: filtro de partículas, válvula de gases, inyectores y junta de culata son su lista de averías. El Toyota RAV4 II sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Busca el 2.0 VVT-i de cadena con cambio manual, que es la unidad con menos mantenimiento de la gama. Si te tira el diésel, exige factura de la correa de distribución y revisa inyectores y filtro de partículas antes de comprar uno. En la prueba, pásalo por un badén: los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y se notan al golpear.).

Ficha frente a ficha

CriterioToyota RAV4 IIToyota RAV4 XA30
Nota hoy (sobre 10)7,2 / 108,1 / 10
Nota cuando salió7,8 / 107,6 / 10
Envejecimiento-0,6 puntos+0,5 puntos
Años de producción2000–20062006–2012
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo2.500–6.000 €5.000–10.000 €
Motores disponibles2.0 VVT-i, 2.0 D-4D2.0 VVT-i, 2.4 VVT-i, 2.2 D-4D
Qué versión comprarBusca el 2.0 VVT-i de cadena con cambio manual, que es la unidad con menos mantenimiento de la gama. Si te tira el diésel, exige factura de la correa de distribución y revisa inyectores y filtro de partículas antes de comprar uno. En la prueba, pásalo por un badén: los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y se notan al golpear.Busca el 2.0 o el 2.4 de gasolina: van con cadena de distribución y no tienen historial negro. El cambio manual es el más sencillo; el automático de cuatro marchas funciona, pero pruébalo en frío y mira que el aceite de la caja no esté viejo, porque da tirones. Del 2.2 D-4D desconfía si ha hecho ciudad: filtro de partículas, válvula de gases, inyectores y junta de culata son su lista de averías.

Toyota RAV4 II →

Todocamino de principios de los años 2000 con una tracción total de acoplamiento viscoso pensada para asfalto mojado y nieve, no para hacer el trabajo de un Land Cruiser. El gasolina lleva distribución por cadena y el diésel, por correa, así que el mantenimiento cambia mucho según la versión. El recambio se encuentra sin rareza.

Pros del RAV4 II

  • El 2.0 gasolina lleva cadena de distribución y el mantenimiento es previsible.
  • El habitáculo es el de un SUV familiar de su época, usable a diario.
  • La tracción total viscosa cubre asfalto mojado y nieve sin necesidad de reductora.
  • El precio de ocasión es bajo para lo que ofrece.
  • El recambio se encuentra sin rareza en cualquier taller.

Contras del RAV4 II

  • El diésel obliga a seguir de cerca la correa, el filtro de partículas y el turbo.
  • La tecnología y el interior son los de un todocamino del año 2000, y se notan.
  • El gasolina con tracción total consume más de lo que sugieren los anuncios.

Problemas a vigilar

  • El D-4D necesita la correa de distribución a tiempo y puede fallar de inyectores.
  • El filtro de partículas y el turbo del diésel se tapan o se cansan en unidades de ciudad.
  • Los silentblocks y la suspensión se gastan con la edad y delatan holguras en la prueba.

Cómo ha envejecido

Ha perdido seis décimas porque ya es un SUV de más de veinte años y el diésel de correa ya acusa un mantenimiento descuidado. El gasolina de cadena con historial en regla sigue siendo una compra razonable; un D-4D con la distribución pendiente no vale lo que piden por él.

Toyota RAV4 XA30 →

Todocamino de cuando Toyota todavía vendía el RAV4 con gasolina atmosféricos sencillos y sin hibridación. La tracción total es opcional y funciona con un embrague que conecta el eje trasero cuando hace falta: sirve para nieve y pistas, pero no es la reductora de un Land Cruiser. El diésel de la gama es lo que separa una compra tranquila de una de riesgo.

Pros del RAV4 XA30

  • Los dos gasolina van con cadena de distribución y son mecánicas sin historial negro.
  • El recambio es conocido y se encuentra en cualquier taller.
  • El maletero es plano y se aprovecha bien para su tamaño.
  • Hay versiones con tracción total de embrague, útiles en nieve y pistas.
  • El precio de ocasión se ha mantenido contenido para lo que dura un Toyota.

Contras del RAV4 XA30

  • El 2.4 de gasolina gasta bastante en cuanto se sale a carretera.
  • El interior delata sus años en materiales y ergonomía.
  • El automático de cuatro marchas es lento y va justo de desarrollos.
  • El 2.2 D-4D queda por detrás de los gasolina en fiabilidad dentro de esta generación.

Problemas a vigilar

  • En el diésel, el filtro de partículas y la válvula de gases se tapan en unidades de ciudad, y los inyectores acaban fallando.
  • La junta de culata del 2.2 D-4D, cuando está hecha, mezcla refrigerante y aceite.
  • El automático de cuatro marchas se vuelve brusco en frío si el aceite de la caja está viejo.

Cómo ha envejecido

Ha subido casi medio punto porque el mercado hoy premia un todocamino de gasolina con cadena frente a los diésel de su época, castigados por culatas y filtros de partículas. Un 2.0 manual sigue siendo un coche usable a diario; un 2.2 D-4D con la junta de culata hecha ya no encuentra comprador.

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