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Suzuki Grand Vitara II vs Toyota RAV4 XA30: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraHoy sale mejor parado el Toyota RAV4 XA30 (8,1 frente a 6,9 del Suzuki Grand Vitara II, una ventaja de +1,2 puntos). Busca el 2.0 o el 2.4 de gasolina: van con cadena de distribución y no tienen historial negro. El cambio manual es el más sencillo; el automático de cuatro marchas funciona, pero pruébalo en frío y mira que el aceite de la caja no esté viejo, porque da tirones. Del 2.2 D-4D desconfía si ha hecho ciudad: filtro de partículas, válvula de gases, inyectores y junta de culata son su lista de averías. El Suzuki Grand Vitara II sigue teniendo sentido si encuentras una unidad cuidada (Si haces pocos kilómetros, un 2.0 o, mejor aún, el 2.4 de gasolina de cadena que salió en 2008 te ahorra todos los males del diésel a cambio de gastar dos litros más. Si vas a por el 1.9 DDiS de 129 CV (motor de origen Renault), exige factura reciente de la correa de distribución y de la de accesorios, mira que no tire aceite por abajo y comprueba que la ruleta de la reductora engrane las cortas sin parpadear.).

Ficha frente a ficha

CriterioSuzuki Grand Vitara IIToyota RAV4 XA30
Nota hoy (sobre 10)6,9 / 108,1 / 10
Nota cuando salió7,8 / 107,6 / 10
Envejecimiento-0,9 puntos+0,5 puntos
Años de producción2005–20152006–2012
SegmentoSUVSUV
Etiqueta DGTC / BC / B
Precio usado orientativo4.500–12.500 €5.000–10.000 €
Motores disponibles1.6 16v (106 CV), 2.0 16v (140 CV), 2.4 16v (166/169 CV), 3.2 V6, 1.9 DDiS (129 CV)2.0 VVT-i, 2.4 VVT-i, 2.2 D-4D
Qué versión comprarSi haces pocos kilómetros, un 2.0 o, mejor aún, el 2.4 de gasolina de cadena que salió en 2008 te ahorra todos los males del diésel a cambio de gastar dos litros más. Si vas a por el 1.9 DDiS de 129 CV (motor de origen Renault), exige factura reciente de la correa de distribución y de la de accesorios, mira que no tire aceite por abajo y comprueba que la ruleta de la reductora engrane las cortas sin parpadear.Busca el 2.0 o el 2.4 de gasolina: van con cadena de distribución y no tienen historial negro. El cambio manual es el más sencillo; el automático de cuatro marchas funciona, pero pruébalo en frío y mira que el aceite de la caja no esté viejo, porque da tirones. Del 2.2 D-4D desconfía si ha hecho ciudad: filtro de partículas, válvula de gases, inyectores y junta de culata son su lista de averías.

Suzuki Grand Vitara II →

El último de la familia que juntó carrocería de SUV moderno y suspensión independiente en las cuatro ruedas con tracción total permanente, bloqueo central y reductora de verdad accionada por ruleta (salvo en el 1.6 de tres puertas, que no lleva cortas). Cuando se dejó de vender en 2015, el Vitara que lo sustituyó pasó a ser un todocamino ligero de asfalto sin reductora.

Pros del Grand Vitara II

  • Es de los pocos SUV compactos de su época con tracción 4x4 permanente, bloqueo central y reductora real.
  • La suspensión independiente en las cuatro ruedas y el chasis monocasco reforzado le dieron un pisar en carretera muy superior al modelo anterior.
  • Los motores 2.0 y 2.4 de gasolina llevan cadena de distribución y apenas pisan el taller.
  • Su línea cuadrada con pasos de rueda marcados y rueda en el portón aguanta muy bien el paso de los años.
  • En pistas rotas, barro o nieve deja atrás a cualquier SUV moderno sin reductora.

Contras del Grand Vitara II

  • El motor 1.9 DDiS de origen Renault suena áspero en frío y da bastante más guerra de taller que los gasolina.
  • El tres puertas con el motor 1.6 de gasolina no lleva reductora y se queda corto de par en las subidas.
  • Por peso y tracción permanente, el diésel ronda los 8,5 litros reales y los gasolina pasan de los 10 litros.
  • El cambio manual de cinco marchas tiene un tacto duro al meter primera y segunda en frío.

Problemas a vigilar

  • En el 1.9 DDiS hay que cambiar a rajatabla la correa de distribución y la de accesorios: si la de accesorios se deshilacha, se mete dentro de la distribución y rompe el motor.
  • El filtro de partículas y la válvula de gases del diésel se tapan con facilidad si el coche solo hace trayectos cortos.
  • El retén del cigüeñal y los tubos del intercooler del 1.9 DDiS suelen manchar de aceite el cubrecarter.
  • El motorcillo eléctrico que mete el bloqueo y la reductora debajo del coche se queda agarrado si el dueño no ha puesto las cortas en años.

Cómo ha envejecido

Pierde menos de un punto porque, aunque el diésel de origen Renault exige estar encima de correas y fugas, cuando dejó de fabricarse desaparecieron los SUV compactos con reductora. Un 2.4 de gasolina o un 1.9 DDiS de los últimos años con las correas recién hechas sigue muy cotizado en zonas de montaña.

Toyota RAV4 XA30 →

Todocamino de cuando Toyota todavía vendía el RAV4 con gasolina atmosféricos sencillos y sin hibridación. La tracción total es opcional y funciona con un embrague que conecta el eje trasero cuando hace falta: sirve para nieve y pistas, pero no es la reductora de un Land Cruiser. El diésel de la gama es lo que separa una compra tranquila de una de riesgo.

Pros del RAV4 XA30

  • Los dos gasolina van con cadena de distribución y son mecánicas sin historial negro.
  • El recambio es conocido y se encuentra en cualquier taller.
  • El maletero es plano y se aprovecha bien para su tamaño.
  • Hay versiones con tracción total de embrague, útiles en nieve y pistas.
  • El precio de ocasión se ha mantenido contenido para lo que dura un Toyota.

Contras del RAV4 XA30

  • El 2.4 de gasolina gasta bastante en cuanto se sale a carretera.
  • El interior delata sus años en materiales y ergonomía.
  • El automático de cuatro marchas es lento y va justo de desarrollos.
  • El 2.2 D-4D queda por detrás de los gasolina en fiabilidad dentro de esta generación.

Problemas a vigilar

  • En el diésel, el filtro de partículas y la válvula de gases se tapan en unidades de ciudad, y los inyectores acaban fallando.
  • La junta de culata del 2.2 D-4D, cuando está hecha, mezcla refrigerante y aceite.
  • El automático de cuatro marchas se vuelve brusco en frío si el aceite de la caja está viejo.

Cómo ha envejecido

Ha subido casi medio punto porque el mercado hoy premia un todocamino de gasolina con cadena frente a los diésel de su época, castigados por culatas y filtros de partículas. Un 2.0 manual sigue siendo un coche usable a diario; un 2.2 D-4D con la junta de culata hecha ya no encuentra comprador.

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