Renault Mégane RS II vs Renault Mégane RS III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Mégane RS II | Renault Mégane RS III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,4 / 10 | 7,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,3 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | -0,9 puntos | -0,7 puntos |
| Años de producción | 2004–2009 | 2009–2016 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 6.000–25.000 € | 12.000–28.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 16V turbo F4Rt (225–230 CV) | 2.0 TCe (250–275 CV) |
| Qué versión comprar | Prioriza el 225 Cup con el variador de fase de la distribución dentro de intervalo: si se ha pasado, el motor puede doblar válvulas. Comprueba que el autoblocante lleva su aceite; si va seco, cruje en curva. El embrague delata los track days mejor que el cuentakilómetros. Si miras un R26.R, revisa jaula, frenos y el historial de circuito antes de comprar uno. | Busca un 265 Cup o un Trophy de particular, con historial de aceite y temperatura en regla. Antes de comprar uno, escucha el turbo en frío: si silba holgado, está al límite, y prueba el autoblocante en una curva cerrada para ver que no va seco. Revisa embrague y frenos y descarta cualquier unidad que huela a circuito. El 250 es el mismo 2.0 TCe con menos potencia y algo menos de desgaste acumulado. |
Renault Mégane RS II →
Es la versión Renault Sport del Mégane II, con el 2.0 turbo de 225 a 230 CV (el F4Rt) y autoblocante de serie. No es un compacto potenciado: el chasis y el tren delantero se trabajaron para circuito. El Cup es la versión de diario serio y el R26.R, con jaula y menos peso, el de pista que hoy cotiza entre coleccionistas.
Pros del Mégane RS II
- El autoblocante de serie y el chasis Cup lo separan de cualquier compacto rápido de su época.
- El 2.0 turbo de 225 CV tiene margen y es un motor de verdad, no un bloque pequeño con preparación.
- El R26.R se ha convertido en un icono de colección entre los Renault Sport de aquellos años.
- El precio del 225 Cup todavía resulta razonable para un hot hatch con este pedigree.
- Existe una comunidad Renault Sport amplia que mueve piezas y conocimiento del modelo.
Contras del Mégane RS II
- El variador de fase de la distribución exige respetar el intervalo o se lleva el motor por delante.
- Los track days castigan el embrague y la caja mucho más de lo que dice el cuentakilómetros.
- El R26.R ya tiene precio de coleccionista y ha dejado de ser un compacto usable a diario.
Problemas a vigilar
- El variador de fase de la distribución puede romperse si se supera el intervalo y acabar doblando válvulas.
- El embrague delata el uso en circuito: conviene probarlo en frío y sospechar de unidades con historial de track day.
- Si el aceite del autoblocante no se ha cambiado, el diferencial cruje en curva y hay que rehacerlo.
Cómo ha envejecido
Ha perdido algo menos de un punto porque el 225 Cup sigue siendo un hot hatch de verdad, pero el variador de fase y el historial de circuito ya pesan en cada anuncio. Un Cup de particular con la distribución hecha aguanta el precio; una unidad con el mantenimiento vencido puede salir muy cara. El R26.R, en cambio, cotiza al alza entre coleccionistas.
Renault Mégane RS III →
La versión de Renault Sport sobre el Mégane III, con el 2.0 TCe de entre 250 y 275 CV y cambio manual, sin automático en la gama. El Trophy suma chasis y frenos más serios, y todos montan el eje delantero PerfoHub que esta generación estrenó. En su día marcó el récord de tracción delantera en Nürburgring. El estado del turbo y del embrague es lo que separa una buena unidad de una quemada.
Pros del Mégane RS III
- El 2.0 TCe llega hasta 275 CV y se disfruta de verdad en carretera virada.
- El autoblocante y el eje PerfoHub del Trophy le dan un paso por curva de referencia.
- El chasis está entre los más capaces de los compactos deportivos de aquellos años.
- Su precio queda por debajo de un Golf R de la misma época con potencia similar.
- El Trophy monta frenos serios, no los de un compacto corriente.
Contras del Mégane RS III
- Los track days castigan el turbo y el embrague más de lo que suele reconocer el anuncio.
- El Trophy exige asumir un consumo y un seguro altos para ser un compacto.
- El interior es el del Mégane III y acusa la edad en plásticos y asientos.
- Las unidades preparadas pueden llevar un embrague insuficiente para la potencia que declaran.
Problemas a vigilar
- El turbo exige historial de aceite y temperatura: si silba holgado en la prueba, está al límite.
- El circuito deja el embrague y el autoblocante secos o con holgura, y se nota al salir en curva.
- Los track days pueden dejar exigidos los frenos y los discos del Trophy, que conviene medir antes de pagar.
Cómo ha envejecido
Ha perdido menos de un punto porque sigue siendo el RS de turbo y palanca de su época, pero las unidades de circuito ya se dejan ver en los anuncios. Un Trophy de particular con el turbo seco aguanta el precio; un 265 exprimido en tandas con el turbo al límite no vale lo que pide el vendedor.

