Renault Laguna I vs Renault Laguna III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Renault Laguna I | Renault Laguna III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 4,8 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,4 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -2,6 puntos | -1,9 puntos |
| Años de producción | 1993–2001 | 2007–2015 |
| Segmento | Berlina | Berlina |
| Etiqueta DGT | B / Sin etiqueta | C / B |
| Precio usado orientativo | 800–3.000 € | 2.500–7.000 € |
| Motores disponibles | 1.8/2.0 gasolina, 2.0 16v, 2.2 dCi, 2.5 V6 | 1.5/2.0 dCi, 2.0 TCe, 3.0 V6 dCi |
| Qué versión comprar | Busca el 2.0 atmosférico o el 2.2 diésel, ambos con cambio manual, y olvídate del V6 salvo que seas aficionado y asumas su consumo y su mantenimiento aparte. La correa de los gasolina se cambia por años aunque el coche duerma en garaje: exige factura o presupón tú la sustitución. Si te tienta el familiar Nevada, mira los bajos con atención, porque el óxido aparece donde menos se ve. | Si hay que quedarse con una, el 2.0 dCi con cambio manual: es el motor que mejor encaja y el más fácil de encontrar. Antes de comprar una, comprueba que la tarjeta manos libres abre, arranca y no vuelve loco el inmovilizador, y pide facturas de la válvula de gases, el turbo y los inyectores. El V6 dCi es más complejo y no compensa el extra de taller. El Coupé es otra carrocería, más baja y pensada para el aficionado. |
Renault Laguna I →
Primera Laguna, la berlina de Renault de los noventa, con una electricidad mucho más simple que la de la Laguna II: aquí todavía no hay tarjeta manos libres, el sistema que hundió la fama de la siguiente. El grueso de la oferta se reparte entre el 2.0 atmosférico y el 2.2 diésel; el 2.5 V6 de origen PRV queda para quien busca algo distinto. Con carrocería familiar se llamó Nevada.
Pros del Laguna I
- El confort de marcha y el habitáculo son los de una berlina media de su época.
- El 2.0 atmosférico es sencillo de mantener y el recambio todavía aparece.
- El 2.2 diésel sirve para viajar con un consumo razonable para el tamaño del coche.
- El precio de entrada está entre los más bajos que quedan en el mercado de ocasión.
- El Nevada es la carrocería familiar, con un maletero de verdad detrás.
Contras del Laguna I
- La electricidad tiene más de veinte años y falla sin dar aviso previo.
- El 2.5 V6 de origen PRV exige asumir un consumo y un mantenimiento que no son los del 2.0.
- La seguridad pasiva está superada hoy y no aguanta un choque con estándares modernos.
- La reventa es casi nula por muy barato que esté el anuncio.
Problemas a vigilar
- La correa de distribución de los gasolina se cambia por años, no por kilómetros; sin factura reciente, hay que presupuestarla.
- El 2.2 diésel puede tapar la válvula de gases de escape y cansar el turbo en unidades que han vivido en ciudad.
- En el Nevada conviene inspeccionar los bajos, porque el óxido aparece en las zonas que no se ven a simple vista.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de dos puntos porque es una berlina de los noventa, con electricidad vieja y un mercado que ya no la busca. Un 2.0 o un 2.2 diésel de particular con la correa al día sigue siendo transporte barato; un V6 o una unidad con la distribución pendiente no compensan ni a estos precios.
Renault Laguna III →
Renault construyó esta berlina para quitarse de encima la mala fama electrónica de la generación anterior, y en parte lo consiguió: la unidad de mando central va mejor, aunque la tarjeta de arranque sigue dando guerra. El grueso de la oferta son diésel de 1.5 y 2.0 litros, con un gasolina turbo y un V6 dCi más complejo arriba. Casi nadie la busca, así que hoy cuesta lo que cuesta una berlina olvidada.
Pros del Laguna III
- El confort de marcha es de berlina grande y aguanta un viaje largo sin cansar.
- El 2.0 dCi empuja bien en autopista y hoy se compra por muy poco dinero.
- El espacio interior y el maletero están por encima de la media de sus años.
- Los acabados Initiale traen cuero y un equipo cercano al de una gama alta.
- La demanda casi nula juega a favor del comprador a la hora de negociar el precio.
Contras del Laguna III
- La tarjeta y la unidad de mando central fallan menos que en la Laguna II, pero no están libres de guerra.
- El cuadro puede mostrar mensajes de avería que no se apagan y cuestan de diagnosticar.
- La fama rota de la generación anterior la persigue y la reventa es casi imposible.
- El V6 dCi es más complejo y no merece el extra de precio ni de taller.
Problemas a vigilar
- El 2.0 dCi tapa la válvula de gases con el uso urbano y acaba cansando turbo e inyectores.
- La tarjeta manos libres puede fallar y dejar el coche sin arranque por culpa del inmovilizador.
- La unidad de mando central (UCH) puede volver locos los elevalunas, las luces y el cuadro.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque el mercado no se cree que vaya mejor que la Laguna II, y esa fama no se lava ni con precios de derribo. Un 2.0 dCi con la tarjeta en orden sigue siendo mucha berlina por poco dinero; una unidad con la electrónica loca o un V6 dCi sin historial no compensan ni regalados.
