Land Rover Range Rover Evoque L538 vs SsangYong Tivoli: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Land Rover Range Rover Evoque L538 | SsangYong Tivoli |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,0 / 10 | 6,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,1 / 10 | 6,8 / 10 |
| Envejecimiento | -2,1 puntos | -0,8 puntos |
| Años de producción | 2011–2018 | 2015– |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 8.000–16.000 € | 6.000–13.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 Si4, 2.2 TD4, 2.0 Ingenium | 1.6 GDI, 1.6 e-XGi, 1.6 D |
| Qué versión comprar | Quédate con el 2.0 Si4 de gasolina con cambio manual: así te quitas de en medio el automático de nueve marchas que da tirones. Si te tira el diésel 2.2, exige facturas de la correa de distribución y comprueba que los inyectores trabajan finos. En las versiones de tracción total, pregunta por el aceite del acoplamiento Haldex, y en el Ingenium posterior mira la cadena y el nivel de refrigerante. Antes de comprar uno, haz una maniobra marcha atrás: la visibilidad trasera es justa y conviene comprobar si te sirve. | Busca el 1.6 diésel con cambio manual y localiza antes un taller SsangYong o KGM cerca de casa; sin ese taller, el precio bajo del anuncio no compensa. El 1.6 de gasolina cubre a quien haga pocos kilómetros. Si la unidad lleva tracción total, es un sistema pensado para asfalto: pruébala en mojado, no en campo. Y si el coche ha vivido en ciudad, mira el estado del filtro de partículas del diésel antes de comprar uno. |
Land Rover Range Rover Evoque L538 →
El primer Evoque es el SUV coupé que salvó a Land Rover y que más de diez años después sigue pareciendo un prototipo de salón. El diésel 2.2 es un motor de origen Ford/PSA con correa de distribución e inyectores caros; el Ingenium propio llegó al final de la vida del modelo. Las versiones de tracción total reparten el par con un acoplamiento Haldex.
Pros del Range Rover Evoque L538
- El diseño sigue pareciendo un concept car más de una década después de su lanzamiento.
- Los acabados y la posición de conducción elevada marcan el carácter premium del coche.
- El comportamiento resulta ágil para un SUV de este tamaño y de esta altura.
- La imagen de marca todavía retiene atractivo en el anuncio de ocasión.
- El equipamiento de las versiones altas cubre lo que se esperaba de Land Rover entonces.
Contras del Range Rover Evoque L538
- El diésel 2.2 arrastra un mantenimiento de inyectores y turbo que no encaja con el precio del coche.
- La caja automática de nueve marchas da tirones y su recambio sale a precio de Land Rover.
- Cualquier reparación se cobra con tarifas de la red oficial, no de un taller de barrio.
- La luneta pequeña y los pilares anchos recortan la visibilidad trasera al maniobrar.
Problemas a vigilar
- El 2.2 diésel falla de inyectores, turbo, válvula de gases y correa de distribución.
- El automático de nueve marchas falla de mecatrónica y da tirones en cuanto el cambio coge temperatura.
- El Haldex de las versiones de tracción total necesita aceite del embrague en intervalos estrictos; si no se cambia, patina.
- El Ingenium posterior exige vigilar la cadena de distribución y el nivel de refrigerante.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos porque el mercado ya conoce los achaques del automático de nueve marchas, del diésel 2.2 y de las tarifas del taller Land Rover. Un Si4 manual de particular con el Haldex al día conserva el diseño que lo lanzó; una unidad con el cambio dando tirones no vale el precio del anuncio.
SsangYong Tivoli →
Es el B-SUV de SsangYong, marca que hoy se anuncia como KGM: carrocería autoportante, mucho equipo por lo que cuesta y nada que ver con un 4x4 de reductora. El cambio automático es un convertidor de par de origen Aisin, no una doble embrague. Existe una variante Grand Tivoli con la batalla alargada y un maletero bastante más aprovechable.
Pros del Tivoli
- El precio de ocasión es bajo para el equipo que monta de serie.
- El 1.6 diésel ofrece un consumo contenido en carretera.
- El automático de convertidor de par aguanta mejor el atasco que una doble embrague en seco.
- El Grand Tivoli alarga la batalla y gana un maletero de verdad.
- El tamaño encaja bien en ciudad y en cualquier aparcamiento estrecho.
Contras del Tivoli
- La red SsangYong/KGM cubre poco territorio en España y conviene tener un taller localizado.
- La reventa es débil: al venderlo, el anuncio se alarga más que el de un rival coreano.
- Los acabados interiores quedan por debajo de los de un Hyundai o un Kia equivalentes.
- El uso urbano castiga el filtro de partículas y la válvula de gases del diésel mucho más que la autovía.
Problemas a vigilar
- La válvula de gases del 1.6 diésel se ensucia en ciudad y el motor pierde fuelle o echa humo.
- El filtro de partículas se tapa en trayectos cortos y el coche entra en modo degradado.
- La electrónica de confort presenta fallos intermitentes de pantalla, cierre centralizado o testigos.
Cómo ha envejecido
Ha bajado ocho décimas: sigue siendo un B-SUV asequible y bien equipado, pero la red corta de SsangYong/KGM pesa más que la mecánica con los años. Con un taller de la marca cerca, el ahorro del anuncio es real; sin él, cada avería se convierte en esperas y en desplazamientos.

