Land Rover Range Rover Evoque L538 vs Land Rover Range Rover L405: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Land Rover Range Rover Evoque L538 | Land Rover Range Rover L405 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,0 / 10 | 5,9 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,1 / 10 | 8,5 / 10 |
| Envejecimiento | -2,1 puntos | -2,6 puntos |
| Años de producción | 2011–2018 | 2012–2021 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C | CERO / C |
| Precio usado orientativo | 8.000–16.000 € | 18.000–55.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 Si4, 2.2 TD4, 2.0 Ingenium | 3.0 TDV6, 4.4 SDV8, 3.0/5.0 V6/V8 gasolina, P400e PHEV |
| Qué versión comprar | Quédate con el 2.0 Si4 de gasolina con cambio manual: así te quitas de en medio el automático de nueve marchas que da tirones. Si te tira el diésel 2.2, exige facturas de la correa de distribución y comprueba que los inyectores trabajan finos. En las versiones de tracción total, pregunta por el aceite del acoplamiento Haldex, y en el Ingenium posterior mira la cadena y el nivel de refrigerante. Antes de comprar uno, haz una maniobra marcha atrás: la visibilidad trasera es justa y conviene comprobar si te sirve. | Si hay que quedarse con una mecánica, el SDV8 o el TDV6, y solo con fuelles, compresor y válvulas de la suspensión neumática revisados. Al cambio automático hay que cambiarle el aceite con su historial delante. El P400e no se compra sin una diagnosis de la batería híbrida. El LWB es la batalla larga, con plazas traseras de verdad. |
Land Rover Range Rover Evoque L538 →
El primer Evoque es el SUV coupé que salvó a Land Rover y que más de diez años después sigue pareciendo un prototipo de salón. El diésel 2.2 es un motor de origen Ford/PSA con correa de distribución e inyectores caros; el Ingenium propio llegó al final de la vida del modelo. Las versiones de tracción total reparten el par con un acoplamiento Haldex.
Pros del Range Rover Evoque L538
- El diseño sigue pareciendo un concept car más de una década después de su lanzamiento.
- Los acabados y la posición de conducción elevada marcan el carácter premium del coche.
- El comportamiento resulta ágil para un SUV de este tamaño y de esta altura.
- La imagen de marca todavía retiene atractivo en el anuncio de ocasión.
- El equipamiento de las versiones altas cubre lo que se esperaba de Land Rover entonces.
Contras del Range Rover Evoque L538
- El diésel 2.2 arrastra un mantenimiento de inyectores y turbo que no encaja con el precio del coche.
- La caja automática de nueve marchas da tirones y su recambio sale a precio de Land Rover.
- Cualquier reparación se cobra con tarifas de la red oficial, no de un taller de barrio.
- La luneta pequeña y los pilares anchos recortan la visibilidad trasera al maniobrar.
Problemas a vigilar
- El 2.2 diésel falla de inyectores, turbo, válvula de gases y correa de distribución.
- El automático de nueve marchas falla de mecatrónica y da tirones en cuanto el cambio coge temperatura.
- El Haldex de las versiones de tracción total necesita aceite del embrague en intervalos estrictos; si no se cambia, patina.
- El Ingenium posterior exige vigilar la cadena de distribución y el nivel de refrigerante.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos porque el mercado ya conoce los achaques del automático de nueve marchas, del diésel 2.2 y de las tarifas del taller Land Rover. Un Si4 manual de particular con el Haldex al día conserva el diseño que lo lanzó; una unidad con el cambio dando tirones no vale el precio del anuncio.
Land Rover Range Rover L405 →
La cuarta generación del Range Rover estrenó estructura de aluminio y se ofreció también con batalla larga para quien quería más espacio detrás. En el capó conviven diésel de seis y ocho cilindros, gasolina V6 y V8 y un híbrido enchufable. Es el coche que convirtió cualquier anuncio barato en una auditoría de taller: neumática y electrónica mandan en el coste real.
Pros del Range Rover L405
- El confort de marcha y el silencio en el habitáculo marcaban el paso del segmento cuando este coche salió.
- El SDV8 equilibra empuje y consumo en autopista mejor que el V8 de gasolina.
- El interior y los acabados envejecen con más dignidad que los de muchos rivales de su época.
- Las versiones de batalla larga ofrecen espacio real en las plazas traseras y en el maletero.
- Los precios de ocasión quedan bastante más accesibles que los del L460 que lo sustituyó.
Contras del Range Rover L405
- La suspensión neumática sigue siendo el punto débil en cuanto termina la garantía.
- La electrónica de Jaguar Land Rover puede fallar y diagnosticarla sale caro.
- La fama de fiabilidad del modelo penaliza la reventa aunque el anuncio parezca una ganga.
- El coste de mantenimiento es el de un coche de lujo aunque el precio de compra ya no lo sea.
Problemas a vigilar
- La suspensión neumática falla por bolsas, compresor o válvulas y deja el coche hundido sobre un lado.
- El cambio automático de ocho marchas exige aceite nuevo, mecatrónica sana y adaptaciones correctas, algo que se comprueba en una prueba larga.
- El P400e puede necesitar batería híbrida y cargador de a bordo fuera de garantía, dos facturas serias.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos y medio: la presencia y el confort siguen ahí, el coste real de propiedad ha empeorado con los años. Un SDV8 con la neumática en orden todavía justifica el precio del anuncio; una unidad barata con el compresor muerto acaba costando más que el propio coche.

