Peugeot Partner II vs Toyota Proace: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Peugeot Partner II | Toyota Proace |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,0 / 10 | 6,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 6,8 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -0,8 puntos |
| Años de producción | 2008–2018 | 2013–2016 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.500–7.500 € | 8.000–15.000 € |
| Motores disponibles | 1.6 VTi, 1.6 HDi/e-HDi | 1.6 HDi, 2.0 HDi |
| Qué versión comprar | Prioriza el 1.6 HDi con cambio manual y comprueba que el filtro de partículas regenera bien: si sale humo o está encendido el testigo de partículas, pasa de largo. El e-HDi que ha hecho solo ciudad es el que más atasca ese filtro, así que pide saber cómo se ha usado. El Tepee es la versión familiar, con ventanas y asientos; el furgón delata el trabajo en los laterales y en el embrague. El 1.6 VTi de gasolina es otra mecánica, para quien haga pocos kilómetros. | Si hay que quedarse con una mecánica, el 2.0 HDi de correa con cambio manual es la que mejor aguanta el trabajo. Antes de comprar uno, escucha el turbo en frío, comprueba que la válvula de gases no ensucia la admisión y prueba el embrague en cuesta: las unidades de reparto llegan con el conjunto machacado. Mira también laterales, suelo de carga y asientos, que delatan una vida de flota aunque el cuentakilómetros parezca bueno. |
Peugeot Partner II →
El Partner II es el mismo coche que el Citroën Berlingo II, con puerta lateral corredera y un espacio interior de furgoneta familiar. El 1.6 HDi cubría los kilómetros si el filtro de partículas está sano, y el e-HDi es la versión pensada para gastar menos, aunque sufre en ciudad. También existió un 1.6 VTi de gasolina. El Tepee servía de monovolumen familiar y el furgón, de herramienta de trabajo.
Pros del Partner II
- El espacio interior y la puerta lateral corredera lo hacen muy práctico para cargar.
- El 1.6 HDi gasta poco y resulta barato de mantener.
- El Tepee añade ventanas y asientos, y sirve como coche familiar de verdad.
- El precio de compra sigue contenido para lo que ofrece.
- La mecánica de PSA la conoce cualquier taller, así que no hace falta un especialista.
Contras del Partner II
- Al volante conserva el tacto de una furgoneta, no el de un turismo.
- El e-HDi usado solo en ciudad acaba con el filtro de partículas atascado.
- Muchas unidades han trabajado como vehículos comerciales y llegan muy castigadas.
- El interior es básico y los plásticos se rompen con facilidad.
Problemas a vigilar
- El HDi acumula regeneraciones fallidas del filtro de partículas, con humo y testigo encendido.
- Los trayectos cortos pegan la válvula de gases del diésel y el motor pierde fuelle.
- Los furgones de trabajo llegan con los laterales golpeados y el embrague justo, que patina en la prueba.
Cómo ha envejecido
Ha bajado un punto porque el filtro de partículas de las unidades urbanas y el pasado comercial de muchas pesan en la compra, aunque el espacio sigue saliendo barato. Un HDi manual de particular que regenere en carretera todavía sirve para años; un furgón con el filtro atascado deja de ser una compra económica.
Toyota Proace →
Debajo del logo Toyota hay un Peugeot Expert II, o un Citroën Jumpy II, fabricados por el grupo francés; no tiene nada que ver con un Hilux ni lleva cadena de distribución Toyota. Se ofreció como furgón y como Combi de plazas. Las piezas son las del Expert y se encuentran sin problema, pero el mantenimiento y las averías también son los del furgón francés. La red Toyota da cita de taller, aunque el coche no sea suyo.
Pros del Proace
- El espacio de carga es el de un furgón y además existe la versión Combi con plazas traseras.
- El 2.0 HDi del grupo francés es un diésel muy conocido que cualquier taller sabe diagnosticar.
- Las piezas se cruzan con el Peugeot Expert y el Citroën Jumpy, así que el recambio es fácil de encontrar.
- La red Toyota facilita las citas de taller aunque la mecánica sea francesa.
- El precio de segunda mano es el de una furgoneta de trabajo, no el de un monovolumen de marca.
Contras del Proace
- El uso comercial castiga mucho estas unidades y casi todas vienen de flota o de reparto.
- Ambos motores llevan correa de distribución y exigen mantenimiento a tiempo: no hay cadena Toyota que perdone despistes.
- El confort de marcha y los asientos son de furgón, no de turismo.
Problemas a vigilar
- El turbo falla tanto en el 2.0 como en el 1.6, y se nota en una entrega de potencia perezosa o con silbidos.
- La válvula de gases se ensucia y acaba tapando la admisión en unidades de uso urbano.
- El embrague se gasta rápido con el uso de reparto y su sustitución es una factura a tener en cuenta.
- Las unidades de flota llegan con laterales abollados, suelo de carga hundido y asientos destrozados.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque el tiempo ha dejado claro que es un furgón francés de trabajo con logo Toyota, no un desarrollo propio de la casa japonesa. Una unidad cuidada con la correa al día todavía sirve para currar; una de flota con el turbo ido y la distribución pendiente se come con creces el precio bajo del anuncio.
