Nissan Almera Tino vs Volkswagen Caddy 9K: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Nissan Almera Tino | Volkswagen Caddy 9K |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,2 / 10 | 5,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 6,6 / 10 | 6,5 / 10 |
| Envejecimiento | -1,4 puntos | -1,3 puntos |
| Años de producción | 2000–2006 | 1996–2003 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | B / Sin etiqueta |
| Precio usado orientativo | 1.500–4.000 € | 1.000–3.500 € |
| Motores disponibles | 1.8, 2.0, 2.2 dCi | 1.4/1.6/1.9, 1.9 D/SDI/TDI |
| Qué versión comprar | Busca el 2.0 de gasolina con cambio manual, que es la mecánica sencilla de la gama. Si te tienta el 2.2 dCi, comprueba el turbo y la válvula de gases antes de comprar uno, sobre todo si la unidad ha vivido en ciudad. Con más de veinte años encima, exige papeles de distribución y embrague y palpa los silentblocks traseros, que delatan los kilómetros en el primer badén. | Quédate con el 1.9 SDI o el 1.9 TDI, los dos de correa y con cambio manual; el SDI es el tranquilo y el TDI el que empuja cargado. Antes de comprar uno, abre y cierra la puerta corredera varias veces y mira el suelo de carga: si está golpeado u oxidado, viene de un taller que lo ha usado a diario y el interior lo contará. Prioriza unidades de particular, aunque tarden más en aparecer. |
Nissan Almera Tino →
Es el monovolumen que Nissan montó sobre el compacto Almera N16, con seis plazas en un formato que hoy ha desaparecido del mercado. El 2.0 de gasolina es la mecánica sencilla y accesible; el 2.2 dCi era el que cubría los kilómetros. A día de hoy queda como un familiar barato de más de veinte años, pensado para quien prioriza plazas y espacio sobre imagen.
Pros del Almera Tino
- El precio de entrada está entre los más bajos que se anuncian en el mercado de ocasión.
- Monta seis plazas en formato familiar, algo que el Almera N16 del que deriva no ofrecía.
- El 2.0 de gasolina es un motor sencillo que cualquier taller independiente puede mantener.
- El recambio de Nissan sigue estando disponible para esta generación.
- El espacio interior sigue siendo útil para una familia que no mira la imagen.
Contras del Almera Tino
- Casi todas las unidades superan los 20 años y el óxido ya empieza a aparecer.
- El segmento monovolumen ha muerto y la reventa de este coche se complica.
- Los acabados corresponden a un Nissan de principios de los 2000, sin alardes.
- El 2.2 dCi arrastra turbo y filtro de partículas como pega típica del diésel urbano.
Problemas a vigilar
- La distribución y el embrague acusan los muchos kilómetros y conviene verlos con papeles.
- El 2.2 dCi sufre el turbo y la válvula de gases cuando el uso ha sido de ciudad.
- Los silentblocks de la suspensión trasera se gastan y golpetean al pasar por baches.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de un punto porque el segmento murió y el coche ya supera los veinte años, con el óxido llamando a la puerta. Un 2.0 manual conserva las seis plazas y la mecánica sencilla que lo hacían interesante; un 2.2 dCi de ciudad con el turbo cansado no deja margen ni al precio muy bajo al que se anuncia.
Volkswagen Caddy 9K →
Es un Polo 6N y un Ibiza 6K convertidos en furgón compacto, con el Seat Inca como hermano gemelo y sin relación con el Caddy 2K posterior, que ya va sobre la base del Golf V. La mecánica de gasolina y diésel es la del grupo de los 90, con el 1.9 TDI como opción con más empuje. La puerta corredera delata que nació para trabajar, no para llevar familia.
Pros del Caddy 9K
- El 1.9 SDI y el 1.9 TDI comparten recambio con el Polo 6N, y se encuentra sin buscar mucho.
- Las piezas coinciden con las del Seat Inca, lo que multiplica la oferta en los desguaces.
- El tamaño permite trabajar en ciudad sin dar el salto a un Transporter.
- La correa de distribución sale barata de cambiar y el intervalo es conocido por cualquier taller.
- El precio de entrada está entre los más bajos del mercado de furgones de ocasión.
Contras del Caddy 9K
- El confort sigue siendo el de un furgón de los 90, lejos de cualquier turismo de la época.
- La seguridad y los frenos corresponden a un práctico de hace casi treinta años.
- Muchas unidades llegan marcadas por el uso de taller, con el interior destrozado.
- La oferta de unidades cuidadas de particular es escasa frente a las de oficio.
Problemas a vigilar
- El 1.9 TDI acaba necesitando inyectores y turbo en unidades que han trabajado cargadas.
- La suspensión trasera acusa los años de peso de oficio y conviene revisarla en la prueba.
- La corredera y el suelo de carga delatan el uso de taller si están golpeados u oxidados.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque es un furgón de los 90 sin disfraz y el parque está cansado de trabajar. Un SDI o un TDI de particular todavía sirve para ganarse la vida; un ejemplar con la corredera rota o salido de un taller castigado no merece el viaje a verlo.
