Mitsubishi Outlander II vs Land Rover Range Rover Evoque L538: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mitsubishi Outlander II | Land Rover Range Rover Evoque L538 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,0 / 10 | 6,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 8,1 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -2,1 puntos |
| Años de producción | 2006–2012 | 2011–2018 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 3.500–8.000 € | 8.000–16.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/2.4 MIVEC, 2.0/2.2 DI-D | 2.0 Si4, 2.2 TD4, 2.0 Ingenium |
| Qué versión comprar | Prioriza el 2.0 o el 2.4 de gasolina: llevan cadena de distribución y te ahorras la factura de la correa. Si te tienta el 2.2 DI-D, exige que el filtro de partículas no esté saturado, sobre todo si el coche ha vivido en ciudad. Con la caja automática, comprueba nivel y color del aceite; si patina en la prueba, déjalo. Al compartir coche con el Citroën C-Crosser y el Peugeot 4007, el recambio aparece en más sitios. | Quédate con el 2.0 Si4 de gasolina con cambio manual: así te quitas de en medio el automático de nueve marchas que da tirones. Si te tira el diésel 2.2, exige facturas de la correa de distribución y comprueba que los inyectores trabajan finos. En las versiones de tracción total, pregunta por el aceite del acoplamiento Haldex, y en el Ingenium posterior mira la cadena y el nivel de refrigerante. Antes de comprar uno, haz una maniobra marcha atrás: la visibilidad trasera es justa y conviene comprobar si te sirve. |
Mitsubishi Outlander II →
Mitsubishi construyó este SUV sobre una base que también vistieron el Citroën C-Crosser y el Peugeot 4007, así que los tres comparten chasis y buena parte del recambio. La tracción total de las versiones 4x4 es real, no decorativa. El interior ofrece mucho espacio, aunque con acabados que quedan por debajo de la media del segmento.
Pros del Outlander II
- La mecánica Mitsubishi aguanta bien siempre que el mantenimiento se haya hecho.
- Las versiones 4x4 montan una tracción total real, no un simple adorno de carrocería.
- El espacio interior y el maletero son generosos para un SUV de aquellos años.
- Su precio de ocasión queda contenido frente a los rivales alemanes de su tamaño.
- El gasolina MIVEC lleva cadena de distribución, así que no hay correa que cambiar.
Contras del Outlander II
- Un 2.2 DI-D usado en ciudad convierte el filtro de partículas, la válvula de gases y el turbo en factura recurrente.
- Los acabados interiores quedan por debajo de la media del segmento.
- La depreciación ya está hecha y el coche apenas retiene valor.
- La red de talleres Mitsubishi es más limitada desde que la marca se fue de Europa.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas del 2.2 DI-D se atasca cuando el coche hace solo trayectos urbanos.
- La caja automática necesita su cambio de aceite y acaba patinando cuando el kilometraje sube.
- El turbo y la válvula de gases del DI-D fallan con la edad y los trayectos cortos.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto por la edad, por el diésel maltratado en ciudad y por una red de talleres cada vez más corta. Un gasolina 4x4 con el aceite de la automática al día sigue dando servicio; un 2.2 DI-D urbano con el filtro de partículas colmatado no vale lo que piden por él.
Land Rover Range Rover Evoque L538 →
El primer Evoque es el SUV coupé que salvó a Land Rover y que más de diez años después sigue pareciendo un prototipo de salón. El diésel 2.2 es un motor de origen Ford/PSA con correa de distribución e inyectores caros; el Ingenium propio llegó al final de la vida del modelo. Las versiones de tracción total reparten el par con un acoplamiento Haldex.
Pros del Range Rover Evoque L538
- El diseño sigue pareciendo un concept car más de una década después de su lanzamiento.
- Los acabados y la posición de conducción elevada marcan el carácter premium del coche.
- El comportamiento resulta ágil para un SUV de este tamaño y de esta altura.
- La imagen de marca todavía retiene atractivo en el anuncio de ocasión.
- El equipamiento de las versiones altas cubre lo que se esperaba de Land Rover entonces.
Contras del Range Rover Evoque L538
- El diésel 2.2 arrastra un mantenimiento de inyectores y turbo que no encaja con el precio del coche.
- La caja automática de nueve marchas da tirones y su recambio sale a precio de Land Rover.
- Cualquier reparación se cobra con tarifas de la red oficial, no de un taller de barrio.
- La luneta pequeña y los pilares anchos recortan la visibilidad trasera al maniobrar.
Problemas a vigilar
- El 2.2 diésel falla de inyectores, turbo, válvula de gases y correa de distribución.
- El automático de nueve marchas falla de mecatrónica y da tirones en cuanto el cambio coge temperatura.
- El Haldex de las versiones de tracción total necesita aceite del embrague en intervalos estrictos; si no se cambia, patina.
- El Ingenium posterior exige vigilar la cadena de distribución y el nivel de refrigerante.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de dos puntos porque el mercado ya conoce los achaques del automático de nueve marchas, del diésel 2.2 y de las tarifas del taller Land Rover. Un Si4 manual de particular con el Haldex al día conserva el diseño que lo lanzó; una unidad con el cambio dando tirones no vale el precio del anuncio.
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