Mercedes-Benz Clase C W205 vs Volvo S90: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Mercedes-Benz Clase C W205 | Volvo S90 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,2 / 10 | 7,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,5 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,3 puntos | -0,8 puntos |
| Años de producción | 2014–2021 | 2016– |
| Segmento | Berlina premium | Berlina premium |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 14.000–28.000 € | 20.000–42.000 € |
| Motores disponibles | 1.6/2.0 CGI, 2.1 CDI, AMG 43/63 | T4/T5/T6, D4/D5, T8 Twin Engine |
| Qué versión comprar | Busca el 2.0 de gasolina o el diésel con el automático 9G-Tronic, y prueba la caja a fondo: arranques en frío y cambios a baja velocidad son donde se delata. En diésel, el 2.1 anterior al restyling de 2018 acumula unidades con inyectores piezoeléctricos gastados, y su cambio cuesta lo suyo; el 2.0 diésel posterior (OM654) corrigió buena parte de eso. Si lleva suspensión neumática Air Body Control, cuenta con compresor y bolsas en el presupuesto. | Quédate con el D4 diésel o el T5 de gasolina, ambos Drive-E de dos litros y correa, con el automático Aisin de ocho marchas. El T8 enchufable solo encaja si puedes cargarlo a diario y, antes de comprar uno, pide una diagnosis de la batería de tracción. En las unidades de 2016 a 2018 prueba la pantalla Sensus a fondo. Los B5 posteriores son mild hybrid. |
Mercedes-Benz Clase C W205 →
La berlina media de Mercedes de esta generación es de las que mejor han envejecido en diseño y silencio de marcha, pero el restyling de 2018 marca una frontera real: cambió el diésel 2.1 por un 2.0 nuevo y más resuelto. Lo que decide si una unidad merece su precio es el estado del cambio automático y, si lo monta, de la suspensión neumática. En los anuncios conviene separar los coches de particular de los que salen de flota.
Pros del Clase C W205
- El diseño y el acabado interior todavía imponen frente a los rivales del segmento.
- El confort de marcha y el silencio son de berlina premium moderna, no de coche de 2014.
- El restyling de 2018 mejoró el diésel con un motor nuevo que corrigió los fallos del anterior.
- Hay oferta amplia de versiones y de equipamiento, así que se puede afinar en la búsqueda.
- El gasolina de dos litros es razonable de mantener en el día a día para ser un Mercedes.
Contras del Clase C W205
- El automático 9G-Tronic da tirones y sufre averías de mecatrónica en unidades castigadas.
- El diésel 2.1 anterior al restyling arrastra inyectores piezoeléctricos de coste conocido.
- Cualquier intervención lleva precio Mercedes, también en el taller de confianza.
- Circulan muchas unidades de flota con kilómetros altos disfrazados de coche de particular.
Problemas a vigilar
- La caja 9G-Tronic falla en los arranques, hace cambios lentos y flojea en modo manual; la prueba en frío la descubre.
- El diésel 2.1 suena a cazoleta o falla al arrancar cuando los inyectores están gastados.
- El AdBlue y la válvula de gases dan guerra en los diésel que han vivido en ciudad.
- La suspensión neumática Air Body Control falla por el compresor y por las bolsas, y el coche queda caído de un lado.
Cómo ha envejecido
Ha bajado algo más de un punto porque el cambio automático, el diésel antiguo y la suspensión neumática pesan más en la factura que un diseño que aún impone. Un gasolina o un diésel posterior al restyling con la caja en orden cubre el papel de berlina premium; un 2.1 de los primeros o una unidad con la suspensión baja piden otro presupuesto.
Volvo S90 →
Llegó en 2016 para sustituir al S80 y estrenó la plataforma SPA, la misma del V90 y del XC90 de segunda generación. Es la berlina grande de la casa, con batalla larga y planteamiento de viaje. La gama gira alrededor del dos litros Drive-E: el T6 añade compresor además de turbo, y el T8 Twin Engine es el enchufable de tracción total. Las primeras series arrastran fallos en el sistema Sensus.
Pros del S90
- La plataforma SPA de batalla larga da un habitáculo de berlina grande de verdad.
- El D4 y el T5 Drive-E son las mecánicas más equilibradas y razonables de la gama.
- El T8 es un enchufable de tracción total con etiqueta CERO si se carga con regularidad.
- Los asientos y el silencio de marcha están a la altura de lo que promete el segmento.
- Comparte piezas con el V90 y el XC90, así que el recambio de la familia SPA se encuentra.
Contras del S90
- El mantenimiento sale a precio de marca premium y cualquier pieza pesa en la cuenta.
- El Sensus de 2016 a 2018 se cuelga y puede dejar la pantalla en negro.
- El T6 suma la complejidad del compresor al turbo: un punto de fallo más que vigilar.
- El T8 sin enchufe es un dos litros muy pesado que pierde su razón de ser.
Problemas a vigilar
- La batería de tracción del T8 pierde capacidad con los años y conviene medirla antes de pagar.
- El D4 y el D5 dan problemas de AdBlue, filtro de partículas y válvula de gases en trayectos cortos.
- La correa de los Drive-E hay que cambiarla por tiempo y no solo por kilómetros.
- La pantalla Sensus de las primeras series se queda colgada o directamente en negro.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi un punto porque el mercado ya distingue el D4 limpio de particular del T8 de flota con la batería cansada, y porque el Sensus de las primeras series pesa en la valoración. Un D4 o un T5 bien mantenidos siguen siendo una berlina seria; un T8 sin diagnosis de batería o una unidad con la pantalla en negro se compran a ciegas.
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