Honda Civic Type R FN2 vs Toyota MR2 W30: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda Civic Type R FN2 | Toyota MR2 W30 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,6 / 10 | 8,2 / 10 |
| Envejecimiento | -0,6 puntos | -1,2 puntos |
| Años de producción | 2007–2011 | 1999–2007 |
| Segmento | Compacto | Compacto |
| Etiqueta DGT | C | C / B |
| Precio usado orientativo | 10.000–20.000 € | 5.000–14.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 i-VTEC (201 CV) | 1.8 VVT-i |
| Qué versión comprar | Busca una unidad de serie y deja las preparadas: pagar lo de un EP3 por un FN2 con alerón no original no tiene sentido. Antes de comprar uno, comprueba suspensión, embrague y silentblocks, porque el conjunto pesa más que el EP3 y se resiente antes. Confirma si monta diferencial autoblocante, que no venía de serie en todos los mercados, y escucha los rodamientos en marcha: si el coche ha visto circuito, suenan. | Busca el 1.8 VVT-i manual, la única receta europea: motor central, cadena y sin turbo. Si puedes, vete a un restyling de 2003 en adelante; en 1999-2002 mira nivel de aceite, humo azul y estado del precatalizador. Prueba el embrague: se cambia por arriba y la factura sube. Y respeta el lift-off, porque al levantar de golpe la zaga se mueve. |
Honda Civic Type R FN2 →
Es el sucesor directo del EP3 y comparte su espíritu de gasolina atmosférico de alta vuelta, pero con más peso encima y menos carisma al volante. El motor es Honda de manual: un 2.0 que estira hasta corte y que pide lo suyo en mantenimiento pero no suele dar sustos. En el mercado de ocasión se paga menos que un EP3, y esa diferencia es precisamente su argumento de compra.
Pros del Civic Type R FN2
- El 2.0 i-VTEC de 201 CV arrastra la fiabilidad por la que Honda se ganó la fama.
- El chasis es rígido y la dirección transmite lo que pasa bajo las ruedas delanteras.
- En el mercado de ocasión se paga claramente menos que por un EP3.
- El mantenimiento sale más barato que el de los compactos deportivos turbo de su época.
- El equipamiento de serie supera al del EP3, que era más espartano.
Contras del Civic Type R FN2
- Pesa más que el EP3 y en carretera virada se nota menos ágil.
- El diferencial autoblocante no venía de serie en todos los mercados, así que hay que confirmarlo unidad a unidad.
- La reventa en España queda por debajo de la del EP3, que es el Type R que todo el mundo busca.
Problemas a vigilar
- El embrague y los rodamientos de rueda se resienten con la conducción agresiva y los rodamientos delatan al oído a los coches de circuito.
- La suspensión y los silentblocks llegan castigados en unidades que han hecho tandas en pista.
- En las unidades preparadas conviene revisar de arriba abajo lo que se ha tocado, porque el recargo sobre el precio no garantiza que el trabajo esté bien hecho.
Cómo ha envejecido
Ha perdido algo más de medio punto porque envejece a la sombra del EP3, tanto en carisma como en cotización de segunda mano. Un FN2 de serie a precio justo sigue siendo un Type R atmosférico con motor de los que ya no se hacen; uno preparado y con el precio inflado no lo vale.
Toyota MR2 W30 →
Aquí la receta es de roadster puro: biplaza, motor central, tracción trasera y capota de lona, con un solo 1.8 VVT-i de cadena y sin turbo en Europa. Las unidades de 1999 a 2002 juntan un precatalizador frágil con consumo de aceite; el recambio del bloque, en cambio, es fácil porque Toyota lo usó en más modelos.
Pros del MR2 W30
- La cadena de distribución del 1.8 evita la caducidad y el coste de una correa.
- Con el motor entre los asientos y poco peso, el equilibrio del chasis explica buena parte de su carácter.
- La capota de lona lo deja en spyder biplaza, fiel a la idea original del modelo.
- El recambio del 1.8 es abundante porque ese bloque se montó en más Toyota.
- El consumo sigue contenido para un motor central de su época.
Contras del MR2 W30
- La gama europea es estrecha: un solo gasolina atmosférico, sin turbo y con el manual como referencia.
- Las unidades de 1999 a 2002 exigen mirar aceite y precatalizador con más celo que las posteriores.
- Acceder al embrague por encima del motor encarece cualquier trabajo serio.
- La zaga es viva si levantas el gas en apoyo y perdona menos que un tracción delantera.
- El precio ya obedece a nostalgia y no a lógica de coche de diario.
Problemas a vigilar
- En 1999-2002 el precatalizador se rompe y puede acompañarse de consumo de aceite: comprueba nivel, humo azul e historial.
- Si el embrague patina o coge muy arriba, la reparación sale cara por el acceso superior.
- Los silentblocks acusan el uso deportivo; escucha golpes y traqueteos al cargar y descargar el chasis.
Cómo ha envejecido
Baja de 8,2 a 7 porque ya pesa la edad: las primeras unidades arrastran precatalizador y aceite, el embrague es caro por el acceso y el precio se ha vuelto de capricho. Un restyling con nivel estable y embrague sano sigue siendo un roadster aprovechable; uno de 2000 que beba aceite y traiga el precatalizador roto, no.

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