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Honda Civic 10ª vs Hyundai i30 III: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 7,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Honda Civic 10ª busca Si hay que quedarse con una unidad, el 1.5 VTEC Turbo manual o el híbrido i-MMD. Antes de comprar uno, saca la varilla del 1.5: si huele a gasolina o el nivel sube, el aceite se diluye por los trayectos cortos. El 1.0 va justo cuando el coche carga. En un manual, prueba el embrague en ciudad: los urbanos castigados lo delatan, junto con los rodamientos. En el Hyundai i30 III prioriza Si hay que quedarse con una, el 1.6 CRDi manual; el 1.4 T-GDI también encaja bien si prefieres gasolina. El 1.0 T-GDI se queda corto con carga, así que no es la elección para autopista llena. Si la unidad lleva el automático de doble embrague, pruébalo en ciudad: si tira al maniobrar o en atasco, déjalo. Del N Performance, exige neumáticos y embrague en orden y ten en cuenta que el seguro no es el de un i30 normal.

Ficha frente a ficha

CriterioHonda Civic 10ªHyundai i30 III
Nota hoy (sobre 10)7,8 / 107,8 / 10
Nota cuando salió8,5 / 108,0 / 10
Envejecimiento-0,7 puntos-0,2 puntos
Años de producción2016–20212016–2024
SegmentoCompactoCompacto
Etiqueta DGTECO / CC
Precio usado orientativo12.000–22.000 €9.000–18.000 €
Motores disponibles1.0 VTEC Turbo, 1.5 VTEC Turbo, 2.0 i-VTEC, 2.0 i-MMD Hybrid1.0/1.4 T-GDI, 1.6 CRDi, N Performance
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una unidad, el 1.5 VTEC Turbo manual o el híbrido i-MMD. Antes de comprar uno, saca la varilla del 1.5: si huele a gasolina o el nivel sube, el aceite se diluye por los trayectos cortos. El 1.0 va justo cuando el coche carga. En un manual, prueba el embrague en ciudad: los urbanos castigados lo delatan, junto con los rodamientos.Si hay que quedarse con una, el 1.6 CRDi manual; el 1.4 T-GDI también encaja bien si prefieres gasolina. El 1.0 T-GDI se queda corto con carga, así que no es la elección para autopista llena. Si la unidad lleva el automático de doble embrague, pruébalo en ciudad: si tira al maniobrar o en atasco, déjalo. Del N Performance, exige neumáticos y embrague en orden y ten en cuenta que el seguro no es el de un i30 normal.

Honda Civic 10ª →

Décima generación del Civic, la del diseño radical que enfrenta a todo el que lo mira. Pese al gesto de coupé, el habitáculo es amplio y el chasis está muy por encima de la media del segmento. La gama europea va del 1.0 VTEC Turbo, corto de empuje con carga, al 1.5 VTEC Turbo y el híbrido i-MMD, pasando por el 2.0 i-VTEC. Nada que ver con el hatch angular de la octava generación.

Pros del Civic 10ª

  • El chasis es rígido y el comportamiento queda por encima de la media del segmento.
  • El 1.5 VTEC Turbo responde con ganas cuando se le pide.
  • El híbrido i-MMD es eficiente y mantiene fama de fiable.
  • El habitáculo es amplio pese a la silueta de coupé.
  • Honda conserva en esta generación su prestigio de fiabilidad.

Contras del Civic 10ª

  • La caja de cambios manual tiene un tacto discutible.
  • El interior es plastificado y la ergonomía resulta discutible.
  • El 1.0 turbo va justo de empuje cuando el coche carga.
  • Las piezas y el taller especializado salen más caros que en un Golf.

Problemas a vigilar

  • El 1.5 turbo diluye el aceite con gasolina en trayectos cortos; la varilla que sube de nivel o huele a gasolina es la señal.
  • El embrague se resiente en los manuales urbanos castigados y se nota al soltar el pedal en marchas cortas.
  • Los rodamientos de esas unidades de ciudad también acusan el uso y suenan antes de lo esperado.

Cómo ha envejecido

Ha perdido siete décimas porque la dilución de aceite del 1.5 VTEC Turbo pesa ya en los anuncios y en el taller. Da igual la carrocería y el origen: lo que cuenta es el historial. Un 1.5 o un i-MMD con papeles claros sigue teniendo sentido; una unidad que huele a gasolina en la varilla, no.

Hyundai i30 III →

Con esta tercera generación Hyundai dejó de ser la alternativa barata y pasó a ser un rival directo del Golf: equipo generoso, un diésel de bajo consumo y un gasolina de 1.4 que empuja con ganas, aunque el 1.0 va justo. La reventa sigue por debajo del alemán y el interior es correcto sin llegar a premium. El N Performance es otra mecánica y otro presupuesto, un compacto caliente de verdad.

Pros del i30 III

  • La garantía Hyundai y la fiabilidad quedan por encima de la media del segmento.
  • El equipamiento es generoso incluso en las versiones medias de la gama.
  • El 1.6 CRDi gasta poco cuando ve carretera con regularidad.
  • El N Performance tiene credenciales reales de compacto caliente, no es solo estética.
  • El precio aguanta el tipo en segunda mano mejor que el de varios compactos franceses.

Contras del i30 III

  • El 1.0 T-GDI se queda justo de empuje cuando el coche va cargado.
  • El automático de doble embrague tiene un comportamiento mejorable en ciudad y en atasco.
  • La reventa es menor que la de un Golf de los mismos años.
  • El interior es correcto, pero no llega al nivel premium de algunos rivales.
  • El N sale caro en mantenimiento y en neumáticos.

Problemas a vigilar

  • El automático de doble embrague da tirones en ciudad y desgasta el embrague en las unidades castigadas.
  • El turbo del motor pequeño de gasolina obliga a vigilar el aceite y a exigir el historial de mantenimiento completo.
  • El embrague se gasta antes en los CRDi que han hecho vida urbana con muchos kilómetros.

Cómo ha envejecido

Ha bajado unas décimas desde que salió porque el automático de doble embrague ya deja unidades dudosas y el 1.0 se ha quedado corto con los años. Un 1.6 CRDi manual con el mantenimiento al día sigue siendo un compacto serio que merece casi la nota de nuevo; un automático que tira en atasco o un 1.0 pensado para autopista con carga, no.

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