Citroën Xsara Picasso vs Ford C-Max II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën Xsara Picasso | Ford C-Max II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,5 / 10 | 6,6 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,7 / 10 |
| Envejecimiento | -0,5 puntos | -1,1 puntos |
| Años de producción | 1999–2010 | 2010–2019 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 1.000–3.500 € | 4.500–9.000 € |
| Motores disponibles | 1.6, 1.8, 2.0 HDi | 1.0/1.5 EcoBoost, 1.6/2.0 TDCi |
| Qué versión comprar | Quédate con el 2.0 HDi de cambio manual, que es el único que mueve el coche cargado sin ahogarse. Antes de comprar uno, acelera en frío y mira el retrovisor: si echa humo negro y no tira, la válvula de recirculación de gases está pegada y hay que dejarlo. Mira también la zaga de perfil; si va hundida, los silentblocks traseros están hechos. El 1.6 y el 1.8 de gasolina se quedan justos con familia y maletas. Prueba todos los elevalunas y las cerraduras, que fallan con los años. | Prioriza el TDCi con cambio manual y deja la automática PowerShift: si da tirones o golpes en atasco durante la prueba, el doble embrague en seco sale caro de reparar. Escucha también el ralentí, porque el volante bimasa de los TDCi urbanos golpea cuando está holgado. El 1.0 EcoBoost lleva la correa de distribución bañada en aceite: solo con libro de mantenimiento al día, sin intervalos alargados. El 1.5 EcoBoost es la otra gasolina de la gama; el Grand C-Max, el que da siete plazas reales. |
Citroën Xsara Picasso →
Citroën plantó sobre la base del Xsara un monovolumen de techo alto, tres asientos individuales detrás y un maletero de furgoneta pequeña, y vendió millones. Hoy es de los coches más baratos por metro cúbico del mercado de ocasión. El gasóleo 2.0 HDi es el que tiene sentido con carga; los gasolina cubren ciudad y poco más. Lo que separa una unidad útil de una para dejar es el estado de la válvula de gases, el turbo y la suspensión trasera.
Pros del Xsara Picasso
- El precio de compra es mínimo hoy para el espacio que entrega.
- El habitáculo es enorme y alto, de monovolumen de verdad y no de compacto estirado.
- El 2.0 HDi tiene empuje suficiente para cargar sillas, maletas y familia entera.
- Es mecánica del grupo PSA que cualquier taller que haya visto un Xsara conoce bien.
- Los tres asientos traseros individuales permiten configurar el interior de mil maneras, algo raro en su época.
Contras del Xsara Picasso
- La conducción es blanda y alta, sin nada del aplomo de un compacto.
- El acabado interior es plastoso y frágil, y se marca a las pocas temporadas de uso familiar.
- La estética ha envejecido mal y la reventa es lenta y a la baja.
- Los gasolina se quedan cortos en cuanto el coche va cargado, que es para lo que se compra.
Problemas a vigilar
- La válvula de recirculación de gases del HDi se pega y provoca pérdida de potencia y humo negro; si echa humo, hay que dejar el anuncio.
- La suspensión trasera se hunde o da golpes secos cuando los silentblocks están gastados, y a esta edad casi todos lo están.
- Los elevalunas y las cerraduras fallan con frecuencia en unidades muy usadas.
- El turbo del HDi acusa los años y conviene escucharlo en frío antes de soltar el dinero.
Cómo ha envejecido
Ha bajado media décima porque el espacio y el precio siguen ahí, pero la edad ya acusa: la válvula de gases, el turbo y la suspensión trasera son casi seguros a estas alturas. Un 2.0 HDi cuidado, sin humo y con la zaga en su sitio, todavía da servicio por cuatro duros; uno que echa humo o golpea atrás no vale ni el mínimo del anuncio.
Ford C-Max II →
El monovolumen compacto de Ford de la pasada década, con tres asientos traseros individuales que se configuran de verdad y un chasis más ágil que el de un Scenic. Su variante alargada, el Grand C-Max, suma siete plazas de verdad, no de emergencia. Los diésel TDCi son las mecánicas pensadas para el uso familiar; las gasolina son las que más valor han perdido con los años.
Pros del C-Max II
- El habitáculo es práctico y los asientos traseros individuales se configuran de verdad.
- Los TDCi son austeros y cualquier taller Ford los conoce bien.
- El comportamiento en carretera es más dinámico que el de los rivales del segmento.
- La visibilidad y el acceso facilitan el uso familiar del día a día.
- El Grand C-Max ofrece siete plazas reales, no asientos de emergencia.
Contras del C-Max II
- La PowerShift arrastra la mala fama del doble embrague en seco de Ford.
- El 1.0 EcoBoost lleva la correa bañada en aceite y exige un mantenimiento estricto.
- Los plásticos del interior envejecen regular y se notan con el sol.
- La depreciación es fuerte en las versiones de gasolina.
Problemas a vigilar
- La PowerShift pega tirones; si tira en la prueba, hay que dejar esa unidad.
- La correa bañada en aceite del 1.0 EcoBoost se degrada si se alarga el intervalo de cambio de aceite.
- El volante bimasa de los TDCi urbanos golpea al ralentí cuando está holgado.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque la PowerShift y la correa bañada en aceite del 1.0 EcoBoost han pasado factura a las unidades mal mantenidas, aunque el espacio y el chasis aguantan. Un TDCi manual con el bimasa en orden sigue siendo un familiar usable; una PowerShift que tira o un 1.0 con el aceite alargado no valen el precio del anuncio.

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