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Citroën Jumpy III vs Citroën Spacetourer: cuál comprar de segunda mano

Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.

Veredicto cara a caraEmpate en nuestra guía con un 6,8 sobre 10 hoy para ambos. La decisión depende del estado concreto de la unidad: en el Citroën Jumpy III busca Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro. En el Citroën Spacetourer prioriza Si hay que quedarse con una unidad, el 2.0 BlueHDi de 150 CV con cambio manual, con el aditivo AdBlue en orden y el filtro de partículas sin colmatar. Antes de comprar uno, abre y cierra las puertas correderas varias veces y comprueba la suspensión trasera si es de ocho plazas. El 1.6 BlueHDi de los primeros años se queda corto de empuje, y las unidades que vienen de transfer urbano suelen llevar el filtro de partículas al límite. También existe un 2.0 de gasolina en la gama.

Ficha frente a ficha

CriterioCitroën Jumpy IIICitroën Spacetourer
Nota hoy (sobre 10)6,8 / 106,8 / 10
Nota cuando salió7,5 / 107,5 / 10
Envejecimiento-0,7 puntos-0,7 puntos
Años de producción2016–2016–
SegmentoMonovolumenMonovolumen
Etiqueta DGTCC
Precio usado orientativo8.000–20.000 €14.000–28.000 €
Motores disponibles1.6 BlueHDi (inicio), 2.0 BlueHDi, ë-Jumpy eléctrico1.6/2.0 BlueHDi, 2.0 gasolina
Qué versión comprarSi hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro.Si hay que quedarse con una unidad, el 2.0 BlueHDi de 150 CV con cambio manual, con el aditivo AdBlue en orden y el filtro de partículas sin colmatar. Antes de comprar uno, abre y cierra las puertas correderas varias veces y comprueba la suspensión trasera si es de ocho plazas. El 1.6 BlueHDi de los primeros años se queda corto de empuje, y las unidades que vienen de transfer urbano suelen llevar el filtro de partículas al límite. También existe un 2.0 de gasolina en la gama.

Citroën Jumpy III →

Furgoneta media sobre la plataforma EMP2, gemela del Peugeot Expert y del Toyota Proace, con el Opel Vivaro de la misma familia mecánica. El 1.6 BlueHDi fue el motor de arranque de la gama y el 2.0 BlueHDi es el que cubre los kilómetros; el ë-Jumpy eléctrico está pensado para el reparto urbano. Se ofrece como furgón, combi y Spacetourer para familia. En su compra, el desgaste profesional pesa más que el año de matriculación.

Pros del Jumpy III

  • El precio de ocasión suele quedar por debajo del de un Expert o un Proace equivalentes.
  • El 2.0 BlueHDi se comparte con Expert, Vivaro y Proace, así que el recambio aparece sin problema.
  • El ë-Jumpy eléctrico vale para reparto urbano con etiqueta CERO si se carga en la base.
  • Hay versiones furgón, combi y Spacetourer para familia, no solo variantes de carga.
  • El tamaño medio resulta manejable en ciudad y en el trabajo, sin necesidad de irse a un Jumper.

Contras del Jumpy III

  • El AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en el diésel y se resienten en trayectos cortos de reparto.
  • Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros profesionales que no siempre se declaran.
  • La insonorización es de furgoneta comercial y cansa en un viaje largo por autovía.

Problemas a vigilar

  • En los BlueHDi de reparto urbano el filtro de partículas se colmata y el testigo de AdBlue salta justo al pedir autovía.
  • El turbo y los inyectores sufren en las unidades de flota y delatan el desgaste echando humo o perdiendo fuelle.
  • En el Spacetourer conviene mirar la suspensión trasera, que se acusa en unidades cargadas a diario.

Cómo ha envejecido

Ha bajado siete décimas porque el uso profesional ya se nota en el AdBlue, el filtro de partículas y el turbo de muchas unidades. Un BlueHDi con el anticontaminación en orden sigue siendo una furgoneta seria y más barata que un Expert; uno de flota con el filtro colmatado trae una factura que el precio del anuncio no cubre.

Citroën Spacetourer →

Monovolumen grande construido sobre la plataforma EMP2, hermano del Peugeot Traveller y del Opel Zafira Life, con hasta nueve plazas de verdad. Nace de una furgoneta, el Expert III, y se nota en el planteamiento más que en la etiqueta. El 2.0 BlueHDi es el que mueve bien la carga; el 1.6 se queda corto. El gasóleo obliga a revisar aditivo AdBlue, filtro de partículas y puertas correderas antes de decidirse.

Pros del Spacetourer

  • El interior es enorme, con hasta nueve plazas reales y no asientos de emergencia.
  • El 2.0 BlueHDi tiene empuje suficiente para ir cargado o con una familia numerosa.
  • Las puertas correderas son muy prácticas en aparcamientos estrechos, donde una puerta convencional no abre.
  • Comparte plataforma con el Expert III y el Peugeot Traveller, y eso facilita encontrar recambio.
  • El confort de marcha es aceptable para un monovolumen grande de origen furgoneta.

Contras del Spacetourer

  • Al partir de una furgoneta, los acabados y el ambiente de turismo quedan por debajo de un monovolumen convencional.
  • El aditivo AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en estos diésel Euro 6 y añaden mantenimiento.
  • Muchas unidades provienen de flotas de transfer urbano y llegan castigadas de filtro y de correderas.
  • El consumo sube mucho con carga completa y en autopista, tanto en diésel como en el 2.0 de gasolina.

Problemas a vigilar

  • El aditivo AdBlue y el filtro de partículas se resienten en los BlueHDi de trayectos cortos y de transfer urbano.
  • Las puertas correderas fallan en raíles, guías y cierre en unidades de uso intensivo.
  • La suspensión trasera y los neumáticos sufren en las versiones de ocho plazas con muchos kilómetros encima.

Cómo ha envejecido

Ha perdido siete décimas porque ya se ve el desgaste del uso de transfer y el coste del filtro de partículas en recorridos urbanos. Un 2.0 BlueHDi manual con el AdBlue en orden y las correderas que cierran bien sigue siendo un familiar grande serio; una unidad de flota con el filtro colmatado no justifica lo que piden por ella.

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