Citroën C4 Picasso II vs Citroën Jumpy III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën C4 Picasso II | Citroën Jumpy III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 7,5 / 10 |
| Envejecimiento | -1,0 puntos | -0,7 puntos |
| Años de producción | 2013–2018 | 2016– |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 7.000–14.000 € | 8.000–20.000 € |
| Motores disponibles | 1.2 PureTech, 1.6 THP, 1.6 BlueHDi | 1.6 BlueHDi (inicio), 2.0 BlueHDi, ë-Jumpy eléctrico |
| Qué versión comprar | Si hay que quedarse con una, el diésel de 120 CV (BlueHDi) es la unidad a buscar. El 1.2 de gasolina solo entra si la correa bañada en aceite está cambiada y con papeles; el 1.6 turbo exige escuchar la cadena en frío y mirar el nivel de aceite, porque algunos beben. En el Grand, mide la tercera fila con sillas antes de comprar uno. Y en el diésel, pide un trayecto por autovía: si el testigo del AdBlue aparece, el depósito ha vivido en ciudad. | Si hay que quedarse con una, el 2.0 BlueHDi de 150 con cambio manual, siempre que el depósito de AdBlue funcione y el filtro de partículas no esté colmatado. En el ë-Jumpy, exige por escrito la garantía y el estado de salud de la batería antes de comprar uno. En el Spacetourer familiar, comprueba que la suspensión trasera no se hunde cargada. Muchas unidades vienen de flota: si el turbo silba o los inyectores están justos, la factura se come el ahorro. |
Citroën C4 Picasso II →
Monovolumen de cinco o siete plazas que apuesta por el espacio acristalado y el confort Citroën, con una visibilidad que muchos SUV de la época no igualan. El Grand ofrece siete plazas de verdad, no asientos de emergencia. La gama se divide entre los gasolina, que piden historial de distribución y aceite, y un diésel pensado para acumular kilómetros.
Pros del C4 Picasso II
- El habitáculo y la visibilidad siguen siendo de referencia: es un familiar de verdad, no un SUV con promesas.
- El diésel, con trayectos mixtos, es eficiente y cualquier taller del grupo PSA lo conoce.
- El confort de suspensión Citroën se nota en viaje largo y al pasar un badén cargado.
- El Grand de siete plazas ofrece espacio real para siete ocupantes, no dos asientos plegables de emergencia.
Contras del C4 Picasso II
- El 1.2 de gasolina monta la misma correa bañada en aceite que el 208 y el C3 de esos años, con sus mismos riesgos.
- El 1.6 turbo de origen Prince acumula cadena, consumo de aceite y carbonilla, y eso encarece su compra.
- La electrónica y los sensores tienen más historial de averías que un Scenic equivalente de la época.
Problemas a vigilar
- En el 1.2 la correa bañada en aceite tiene que estar cambiada y documentada; si no lo está, hay que dejar el coche.
- En el 1.6 turbo hay que vigilar la cadena, la bomba de agua y el nivel de aceite con frecuencia, porque algunos lo consumen.
- El AdBlue y el filtro de partículas sufren en los diésel muy urbanos, y el testigo suele aparecer al pedirles autovía.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque el espacio no ha envejecido y los gasolina sí: la correa del 1.2 y la cadena del turbo pesan más hoy que en 2013. Un diésel con el AdBlue en orden es de las mejores compras de siete plazas usadas; un turbo que consume aceite o un 1.2 sin historial de correa no valen el precio del anuncio.
Citroën Jumpy III →
Furgoneta media sobre la plataforma EMP2, gemela del Peugeot Expert y del Toyota Proace, con el Opel Vivaro de la misma familia mecánica. El 1.6 BlueHDi fue el motor de arranque de la gama y el 2.0 BlueHDi es el que cubre los kilómetros; el ë-Jumpy eléctrico está pensado para el reparto urbano. Se ofrece como furgón, combi y Spacetourer para familia. En su compra, el desgaste profesional pesa más que el año de matriculación.
Pros del Jumpy III
- El precio de ocasión suele quedar por debajo del de un Expert o un Proace equivalentes.
- El 2.0 BlueHDi se comparte con Expert, Vivaro y Proace, así que el recambio aparece sin problema.
- El ë-Jumpy eléctrico vale para reparto urbano con etiqueta CERO si se carga en la base.
- Hay versiones furgón, combi y Spacetourer para familia, no solo variantes de carga.
- El tamaño medio resulta manejable en ciudad y en el trabajo, sin necesidad de irse a un Jumper.
Contras del Jumpy III
- El AdBlue y el filtro de partículas son obligatorios en el diésel y se resienten en trayectos cortos de reparto.
- Muchas unidades proceden de flota y acumulan kilómetros profesionales que no siempre se declaran.
- La insonorización es de furgoneta comercial y cansa en un viaje largo por autovía.
Problemas a vigilar
- En los BlueHDi de reparto urbano el filtro de partículas se colmata y el testigo de AdBlue salta justo al pedir autovía.
- El turbo y los inyectores sufren en las unidades de flota y delatan el desgaste echando humo o perdiendo fuelle.
- En el Spacetourer conviene mirar la suspensión trasera, que se acusa en unidades cargadas a diario.
Cómo ha envejecido
Ha bajado siete décimas porque el uso profesional ya se nota en el AdBlue, el filtro de partículas y el turbo de muchas unidades. Un BlueHDi con el anticontaminación en orden sigue siendo una furgoneta seria y más barata que un Expert; uno de flota con el filtro colmatado trae una factura que el precio del anuncio no cubre.
