Citroën Berlingo II vs Peugeot Partner II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën Berlingo II | Peugeot Partner II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,2 / 10 | 6,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2008–2018 | 2008–2018 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.500–7.000 € | 2.500–7.500 € |
| Motores disponibles | 1.6 VTi, 1.6 HDi/e-HDi | 1.6 VTi, 1.6 HDi/e-HDi |
| Qué versión comprar | Quédate con el 1.6 HDi de cambio manual y carrocería Multispace, que es el que mejor encaja para uso familiar. Antes de comprar uno, pruébalo en frío y en carretera: si sale humo o se enciende el testigo de partículas, el filtro está colmatado y la factura se come la ganga. El e-HDi regenera más y sufre si ha hecho ciudad. Si miras un furgón, revisa laterales y suspensión trasera: muchos llegan castigados de reparto. | Prioriza el 1.6 HDi con cambio manual y comprueba que el filtro de partículas regenera bien: si sale humo o está encendido el testigo de partículas, pasa de largo. El e-HDi que ha hecho solo ciudad es el que más atasca ese filtro, así que pide saber cómo se ha usado. El Tepee es la versión familiar, con ventanas y asientos; el furgón delata el trabajo en los laterales y en el embrague. El 1.6 VTi de gasolina es otra mecánica, para quien haga pocos kilómetros. |
Citroën Berlingo II →
Segunda generación de la furgoneta con ventanas de Citroën, hermana del Peugeot Partner y fiel a la receta del comercial convertido en monovolumen: mucho espacio, poco refinamiento. El 1.6 HDi es la mecánica que cubre kilómetros cuando el filtro de partículas está despejado; el 1.6 VTi de gasolina es la vía para quien quiere evitar el diésel. La versión Multispace lleva asientos traseros y sirve de coche de familia.
Pros del Berlingo II
- El espacio interior y el acceso lateral siguen siendo muy prácticos para sillas de niño y bultos.
- El 1.6 HDi es austero y barato de mantener cuando el filtro de partículas no está colmatado.
- El Multispace lleva asientos y ventanas traseras, así que sirve de coche familiar y no solo de carga.
- El precio de compra se mantiene muy contenido para el espacio que entrega.
- La mecánica del grupo PSA la conoce cualquier taller que haya visto un 1.6 HDi de la época.
Contras del Berlingo II
- La conducción es de furgoneta: blanda, alta y sin nada del tacto de un compacto.
- El e-HDi regenera con frecuencia y sufre averías de filtro de partículas cuando el uso es urbano.
- Muchas unidades comerciales llegan castigadas de carga y con los laterales golpeados.
- El acabado interior es básico y frágil, con plásticos que se marcan enseguida.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas del HDi necesita regeneraciones; el humo y el testigo de particulado delatan un filtro colmatado.
- La válvula de recirculación de gases se pega en los diésel de trayectos cortos y el motor pierde fuelle.
- El embrague sufre en el VTi de gasolina con carga y pendientes, y patina durante la prueba.
Cómo ha envejecido
Ha bajado de nota porque el mercado está lleno de furgones de reparto cansados y el filtro de partículas en uso urbano ya tiene mala fama. Un HDi manual Multispace con el filtro limpio sigue siendo mucho espacio por poco dinero; un furgón de reparto con el filtro atascado genera una factura que el precio del anuncio no cubre.
Peugeot Partner II →
El Partner II es el mismo coche que el Citroën Berlingo II, con puerta lateral corredera y un espacio interior de furgoneta familiar. El 1.6 HDi cubría los kilómetros si el filtro de partículas está sano, y el e-HDi es la versión pensada para gastar menos, aunque sufre en ciudad. También existió un 1.6 VTi de gasolina. El Tepee servía de monovolumen familiar y el furgón, de herramienta de trabajo.
Pros del Partner II
- El espacio interior y la puerta lateral corredera lo hacen muy práctico para cargar.
- El 1.6 HDi gasta poco y resulta barato de mantener.
- El Tepee añade ventanas y asientos, y sirve como coche familiar de verdad.
- El precio de compra sigue contenido para lo que ofrece.
- La mecánica de PSA la conoce cualquier taller, así que no hace falta un especialista.
Contras del Partner II
- Al volante conserva el tacto de una furgoneta, no el de un turismo.
- El e-HDi usado solo en ciudad acaba con el filtro de partículas atascado.
- Muchas unidades han trabajado como vehículos comerciales y llegan muy castigadas.
- El interior es básico y los plásticos se rompen con facilidad.
Problemas a vigilar
- El HDi acumula regeneraciones fallidas del filtro de partículas, con humo y testigo encendido.
- Los trayectos cortos pegan la válvula de gases del diésel y el motor pierde fuelle.
- Los furgones de trabajo llegan con los laterales golpeados y el embrague justo, que patina en la prueba.
Cómo ha envejecido
Ha bajado un punto porque el filtro de partículas de las unidades urbanas y el pasado comercial de muchas pesan en la compra, aunque el espacio sigue saliendo barato. Un HDi manual de particular que regenere en carretera todavía sirve para años; un furgón con el filtro atascado deja de ser una compra económica.
