Citroën Berlingo II vs Ford B-Max: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën Berlingo II | Ford B-Max |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,2 / 10 | 6,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,0 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -1,2 puntos |
| Años de producción | 2008–2018 | 2012–2017 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 2.500–7.000 € | 5.000–10.000 € |
| Motores disponibles | 1.6 VTi, 1.6 HDi/e-HDi | 1.0 EcoBoost, 1.4/1.6 TDCi |
| Qué versión comprar | Quédate con el 1.6 HDi de cambio manual y carrocería Multispace, que es el que mejor encaja para uso familiar. Antes de comprar uno, pruébalo en frío y en carretera: si sale humo o se enciende el testigo de partículas, el filtro está colmatado y la factura se come la ganga. El e-HDi regenera más y sufre si ha hecho ciudad. Si miras un furgón, revisa laterales y suspensión trasera: muchos llegan castigados de reparto. | Busca el 1.0 EcoBoost o el 1.4 TDCi, siempre con cambio manual, y deja la Powershift a un lado. En el EcoBoost la correa va bañada en aceite: comprueba que los intervalos de mantenimiento no se hayan alargado. Si el 1.6 TDCi ha vivido en ciudad, mira el filtro de partículas. Ford retiró el modelo y el recambio de carrocería no es el de un Fiesta. |
Citroën Berlingo II →
Segunda generación de la furgoneta con ventanas de Citroën, hermana del Peugeot Partner y fiel a la receta del comercial convertido en monovolumen: mucho espacio, poco refinamiento. El 1.6 HDi es la mecánica que cubre kilómetros cuando el filtro de partículas está despejado; el 1.6 VTi de gasolina es la vía para quien quiere evitar el diésel. La versión Multispace lleva asientos traseros y sirve de coche de familia.
Pros del Berlingo II
- El espacio interior y el acceso lateral siguen siendo muy prácticos para sillas de niño y bultos.
- El 1.6 HDi es austero y barato de mantener cuando el filtro de partículas no está colmatado.
- El Multispace lleva asientos y ventanas traseras, así que sirve de coche familiar y no solo de carga.
- El precio de compra se mantiene muy contenido para el espacio que entrega.
- La mecánica del grupo PSA la conoce cualquier taller que haya visto un 1.6 HDi de la época.
Contras del Berlingo II
- La conducción es de furgoneta: blanda, alta y sin nada del tacto de un compacto.
- El e-HDi regenera con frecuencia y sufre averías de filtro de partículas cuando el uso es urbano.
- Muchas unidades comerciales llegan castigadas de carga y con los laterales golpeados.
- El acabado interior es básico y frágil, con plásticos que se marcan enseguida.
Problemas a vigilar
- El filtro de partículas del HDi necesita regeneraciones; el humo y el testigo de particulado delatan un filtro colmatado.
- La válvula de recirculación de gases se pega en los diésel de trayectos cortos y el motor pierde fuelle.
- El embrague sufre en el VTi de gasolina con carga y pendientes, y patina durante la prueba.
Cómo ha envejecido
Ha bajado de nota porque el mercado está lleno de furgones de reparto cansados y el filtro de partículas en uso urbano ya tiene mala fama. Un HDi manual Multispace con el filtro limpio sigue siendo mucho espacio por poco dinero; un furgón de reparto con el filtro atascado genera una factura que el precio del anuncio no cubre.
Ford B-Max →
Es el monovolumen que Ford montó sobre la base del Fiesta, con puertas correderas y sin pilar central en el acceso trasero, algo que ningún rival de su tamaño ofrecía entonces. Debajo del capó conviven el 1.0 EcoBoost de gasolina y los TDCi de 1.4 y 1.6. La marca lo sacó de la gama sin sucesor y eso ha hundido la reventa.
Pros del B-Max
- Las puertas correderas y la ausencia de pilar central dan un acceso trasero excelente.
- El 1.0 EcoBoost manual es eficiente y tiene más personalidad que un diésel de este tamaño.
- El chasis de Fiesta aporta una dinámica superior a la del segmento de monovolúmenes.
- El espacio interior está bien aprovechado para lo que miden las cotas exteriores.
- Los precios de ocasión ya han bajado porque el mercado lo ha olvidado.
Contras del B-Max
- La Powershift es una caja de doble embrague con mala fama desde que salió.
- El 1.0 EcoBoost lleva la correa bañada en aceite y eso condiciona su mantenimiento.
- El 1.6 TDCi encaja mal con la ciudad porque el filtro de partículas se tapa en trayectos cortos.
- Ford canceló el modelo y la reventa es baja: cuesta encontrar comprador después.
Problemas a vigilar
- La Powershift pega tirones y acumula fallos de mecatrónica y de embrague doble.
- El 1.0 EcoBoost consume aceite y el turbo se toca cuando el mantenimiento se ha escatimado.
- El filtro de partículas y la válvula de gases del 1.6 TDCi se tapan en el ciclo urbano.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque Ford lo retiró sin relevo y la Powershift asusta al mercado de segunda mano. Un EcoBoost o un 1.4 TDCi manual con la correa al día sigue sirviendo de familiar urbano; una unidad con automático que da tirones se lleva por delante el ahorro del anuncio.
