Citroën Berlingo I vs Ford C-Max I: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Citroën Berlingo I | Ford C-Max I |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 5,5 / 10 | 5,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 6,8 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -1,3 puntos | -1,9 puntos |
| Años de producción | 1996–2008 | 2003–2010 |
| Segmento | Monovolumen | Monovolumen |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 1.000–3.500 € | 2.000–5.500 € |
| Motores disponibles | 1.4/1.6 gasolina, 1.9 D, 2.0 HDi | 1.6/1.8/2.0 Duratec, 1.6/2.0 TDCi |
| Qué versión comprar | Prioriza el 2.0 HDi manual de los años sin filtro de partículas: es el que mejor aguanta kilómetros y el que más aparece en anuncios. El 1.9 D solo encaja si el precio es de derribo y el embrague no patina en la prueba. Antes de comprar una unidad comercial, mira soportes de motor, embrague y laterales golpeados: han trabajado cargadas y se nota. Si es para familia, el Multispace con asientos y ventanas. | Busca el 1.6 TDCi con cambio manual, que es el diésel más sencillo de la gama y el más barato de mantener. El 2.0 TDCi solo vale si el coche ha vivido en carretera, porque en ciudad el filtro de partículas se tapa y no regenera. Antes de comprar uno, déjalo al ralentí y escucha el volante bimasa: si golpea, el presupuesto de la reparación se come lo que cuesta el coche. En gasolina, los Duratec de 1.6, 1.8 y 2.0 litros son la opción sin filtros que tapar. |
Citroën Berlingo I →
La primera furgoneta convertida en coche familiar de Citroën, hermana del Peugeot Partner y con la misma mecánica que cualquier taller de barrio reconoce. Espacio de sobra, puerta lateral corredera y precio de ocasión mínimo. El gasolina y el diésel atmosférico van justos de ritmo; las unidades de reparto llegan castigadas de años de carga.
Pros del Berlingo I
- El espacio interior y la puerta lateral lo hacen muy práctico para familia y bultos.
- La mecánica es sencilla y las piezas aparecen baratas en cualquier desguace del grupo PSA.
- El Multispace lleva asientos y ventanas, así que sirve de coche familiar y no solo de furgón.
- El precio de ocasión es muy bajo para la cantidad de coche que entrega.
- Cualquier taller conoce el 2.0 HDi y el 1.9 D de esta generación.
Contras del Berlingo I
- El 1.9 D atmosférico es ruidoso y lento, y va justísimo en autovía con carga.
- La conducción es de furgoneta: suspensión blanda, posición alta y nada de dinámica de compacto.
- Muchas unidades comerciales llegan castigadas de carga, golpes y embrague.
- Los gasolina pequeños mueven el conjunto con poca alegría.
Problemas a vigilar
- El embrague y los soportes de motor sufren en unidades de carga y se notan en la prueba de arranque y retención.
- La válvula de gases se pega en los HDi de trayectos cortos y el motor echa humo o pierde fuelle.
- Las unidades de reparto acusan golpes en los laterales y desgaste de todo el tren delantero.
Cómo ha envejecido
Ha bajado porque nunca prometió más que espacio barato y la edad ya se cobra embrague, válvula de gases y unidades de carga agotadas. Un 2.0 HDi Multispace de particular sigue siendo útil para quien necesita volumen; un furgón de reparto con el embrague justito no se paga ni con el precio del anuncio.
Ford C-Max I →
Monovolumen compacto asentado sobre la base del Focus, de la época en la que este formato era la solución familiar y todavía no había llegado el SUV a comérselo. La herencia del Focus se nota en el chasis y en la abundancia de piezas. El diésel pequeño es la mecánica menos complicada; el grande arrastra un filtro de partículas que sufre en ciudad. El espacio y la modularidad interior siguen siendo su argumento principal.
Pros del C-Max I
- El espacio interior y la modularidad son muy buenos para el tamaño del coche.
- La base del Focus deja un chasis sólido y piezas abundantes en cualquier desguace.
- El 1.6 TDCi manual es un motor fiable y barato de mantener.
- Los Duratec de gasolina son una alternativa sencilla para quien hace pocos kilómetros.
- Encaja como familiar de presupuesto ajustado cuando la unidad viene de particular.
Contras del C-Max I
- La estética y la seguridad son de hace dos décadas y se notan al lado de un C-Max II.
- El 2.0 TDCi con filtro de partículas sufre en ciudad y pide regeneraciones que no siempre llegan.
- La reventa es casi nula porque el monovolumen compacto ya no se busca.
Problemas a vigilar
- El 2.0 TDCi tapa el filtro de partículas y la válvula de gases de escape en el uso urbano.
- El turbo del 2.0 de ciudad acusa el mismo trato y acaba cansado antes de tiempo.
- El embrague y el volante bimasa golpean en los diésel de muchos kilómetros, y se escucha al ralentí.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi dos puntos porque el monovolumen murió como segmento y este coche ya tiene edad encima. Un 1.6 TDCi manual de particular todavía sirve como familiar barato y honesto; un 2.0 de ciudad con el filtro de partículas colmatado o el bimasa holgado no vale el precio del anuncio.

