Audi Q7 4M vs Volvo XC90 I: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Audi Q7 4M | Volvo XC90 I |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,5 / 10 | 7,5 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,3 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -0,8 puntos | -0,5 puntos |
| Años de producción | 2015– | 2002–2014 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | CERO / C | C / B |
| Precio usado orientativo | 25.000–55.000 € | 3.500–9.000 € |
| Motores disponibles | 2.0/3.0 TDI, 2.0/3.0 TFSI, e-tron, SQ7 | 2.5 T5, 3.2, D5, V8 |
| Qué versión comprar | Ve a por el 3.0 TDI quattro y exige el AdBlue en orden: comprueba que no hay testigos encendidos y que el depósito se ha rellenado con normalidad. El Tiptronic se prueba en atasco y en arranque en frío, y la suspensión neumática solo interesa si el coche sube y baja sin errores. El SQ7 empuja más pero gasta más en neumáticos y mantenimiento, y el e-tron enchufable solo compensa si lo cargas en casa. El 2.0 TDI existe, pero va justo para mover más de dos toneladas. | Si hay que quedarse con uno, el D5 de cinco cilindros, de correa, con el automático Geartronic. En unidades de tracción total, gira despacio con la dirección a tope: un gruñido del acoplamiento angular (angle gear) delata aceite descuidado. El 2.5 T5 también es de correa; el 3.2 de seis cilindros en línea y el V8 de 4.4 litros gastan y se mantienen a otro nivel. Si lleva suspensión neumática, mira que la carrocería no quede caída con el motor parado. |
Audi Q7 4M →
Segunda generación del Q7, construida sobre la plataforma MLB evo: más ligera, más eficiente y mucho más tecnológica que el 4L al que sustituyó. Mantiene el espacio enorme y las siete plazas opcionales, y el 3.0 TDI es su forma natural de recorrer kilómetros. Pesa más de dos toneladas y el taller factura como lo que es: un SUV premium. El e-tron enchufable y el SQ7 son variantes con otro carácter.
Pros del Q7 4M
- El espacio interior y el maletero son enormes, con siete plazas opcionales.
- El 3.0 TDI es eficiente para el tamaño y sobrado de potencia en autopista.
- El acabado y el tacto son premium de verdad, no solo el logo.
- El confort de marcha y el silencio en el habitáculo son de gama alta.
- La plataforma MLB evo se comporta mejor en curva que la generación anterior.
Contras del Q7 4M
- El precio de ocasión todavía es alto frente a rivales generalistas.
- El Tiptronic y la suspensión neumática salen caros cuando toca taller.
- El AdBlue y el filtro de partículas dan guerra en un diésel de ciudad mal mantenido.
- El consumo y el mantenimiento son elevados en todas las versiones.
Problemas a vigilar
- El Tiptronic hay que probarlo en arranques en frío y en cambios en atasco, donde delata tirones y dudas.
- La suspensión neumática, con la edad, puede necesitar compresor, sensores y bolsas neumáticas.
- El sistema de AdBlue falla por sensores y bomba en unidades diésel con mantenimiento descuidado.
- El filtro de partículas sufre en los 3.0 TDI usados solo en trayectos cortos.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto, no por cómo viaja sino por el contexto: el diésel grande carga con el AdBlue y el filtro de partículas, y la complejidad del Tiptronic y la neumática pasa factura cuando se descuida. Frente a los SUV generalistas sigue teniendo prestancia, y un 3.0 TDI quattro con el mantenimiento al día sigue siendo una compra seria.
Volvo XC90 I →
El primer XC90 fue el SUV grande de Volvo de los años 2000: plataforma P2, siete plazas de verdad y tracción total opcional, sin nada de hibridación. No hay que confundirlo con el XC90 II de plataforma SPA que llegó después. Lo más habitual es el D5 diésel de cinco cilindros; en gasolina llegó a ofrecerse un V8 de origen Yamaha.
Pros del XC90 I
- Las siete plazas son de verdad, no dos asientos plegables de emergencia como en otros SUV de su época.
- El D5 de cinco cilindros es un diésel de correa conocido que encaja bien en viaje largo.
- También el 2.5 T5 lleva correa de distribución, con el intervalo documentado si la unidad tiene papeles.
- El V8 de 4.4 litros, firmado por Yamaha, es la mecánica con más sonido y más carácter de esta gama.
- Su precio ya es el de un SUV grande viejo, muy por debajo de lo que cuesta el XC90 II.
Contras del XC90 I
- El acoplamiento angular de la tracción total es una pieza cara: si su aceite se ha descuidado, la factura sube rápido.
- El V8 de 4.4 litros gasta como se espera de un gasolina grande de su época.
- La electrónica de la plataforma P2 es de principios de los 2000 y acumula averías pequeñas con la edad.
- La suspensión neumática era opcional y quien la tiene asume también sus reparaciones.
Problemas a vigilar
- El acoplamiento angular de la tracción total gruñe al girar despacio si su aceite no se ha cambiado.
- En el D5 la válvula de gases se tapa, el turbo se cansa y la correa, si se rompe, se lleva el motor por delante.
- Los fuelles de la suspensión neumática pierden aire y el compresor se desgasta trabajando de más.
- La centralita eléctrica (CEM) y los sensores empiezan a fallar con los años.
Cómo ha envejecido
La nota apenas ha bajado porque el coche envejece bien si está cuidado, pero el acoplamiento angular de la tracción total, la electrónica P2 y los fuelles de la neumática ya pesan con la edad. El precio actual, muy lejos del XC90 II de plataforma SPA, deja margen para mantener un D5 de particular en condiciones.
%20at%20IAA%202019%20IMG%200760.jpg?width=480)
%202.5%20T%20wagon%20(2011-11-18)%2001.jpg?width=480)