Audi Q7 4L vs Mitsubishi Outlander III: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Audi Q7 4L | Mitsubishi Outlander III |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,2 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | -1,4 puntos | -1,0 puntos |
| Años de producción | 2005–2015 | 2012–2020 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | CERO / C / B |
| Precio usado orientativo | 8.000–22.000 € | 8.000–18.000 € |
| Motores disponibles | 3.0/4.2 TDI, 3.6/4.2 FSI, 6.0 W12 | 2.0/2.4 MIVEC, 2.2 DI-D, PHEV |
| Qué versión comprar | Busca el 3.0 TDI quattro y, si lleva el Tiptronic, pruébalo en frío y en atasco: los tirones en los cambios son la señal de que algo va mal. Si el coche tiene suspensión neumática, mira que no baje de un lado con el motor parado y que el compresor no proteste al arrancar. En un diésel de ciudad, que el AdBlue no haya cristalizado ni dé fallos de sensor. El 4.2 TDI y el W12 son otro presupuesto de mantenimiento, no un Q7 de diario. | Si hay que quedarse con una versión, el 2.2 DI-D con cambio manual: es el motor robusto de la gama y esquiva el variador. Antes de comprar un automático, pruébalo en frío y en aceleración larga; si la caja tira o zumba, déjalo. En el PHEV exige un informe de la batería y del historial de carga, porque cambiarla sale cara. Si el diésel ha hecho mucha ciudad, comprueba el filtro de partículas. Y si te interesan las siete plazas de las versiones largas, siéntate en la tercera fila antes de decidir. |
Audi Q7 4L →
Fue el primer SUV grande de Audi y su entrada seria en el segmento premium: siete plazas opcionales, tracción total quattro de serie y un acabado interior que sigue por encima de muchos rivales de su época. La gama va del 3.0 TDI al desproporcionado 6.0 de doce cilindros, y todas las versiones llevan cambio automático Tiptronic. Es un coche pesado y complejo: lo que cuesta de verdad lo marcan el consumo, la suspensión neumática y la caja de cambios.
Pros del Q7 4L
- El espacio interior y el maletero son enormes, con siete plazas opcionales.
- La tracción total quattro da seguridad en mojado sin complicar el uso diario.
- El 3.0 TDI mueve bien el coche en autopista y gasta poco para el tamaño que tiene.
- El acabado y el tacto de los mandos son premium de verdad, no de apariencia.
- El confort de marcha y el silencio a bordo están al nivel de una berlina de gama alta.
Contras del Q7 4L
- El consumo y el mantenimiento son elevados en cualquier versión de la gama.
- El Tiptronic y la suspensión neumática salen caros de taller cuando fallan.
- En un diésel de ciudad mal mantenido dan guerra el AdBlue y el filtro de partículas.
- El precio de ocasión sigue alto para los años que ya tiene el coche.
Problemas a vigilar
- El Tiptronic puede dar tirones en frío y en atasco, y una revisión a tiempo es la diferencia con una caja nueva.
- La suspensión neumática envejece mal: con los años puede necesitar compresor, sensores y bolsas.
- En los TDI de ciudad el AdBlue falla por sensores y bomba, y en trayectos cortos puede llegar a cristalizar.
- Un 4.2 TDI o un W12 con mantenimiento atrasado convierten cualquier avería en una factura de V8 o de exótico.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi un punto y medio por el peso del diésel grande y por la complejidad, no por el coche en sí. Un 3.0 TDI quattro con el mantenimiento al día sigue siendo un SUV premium serio y espacioso. Si la neumática está baja o el cambio da tirones, el precio del anuncio no cubre lo que viene detrás.
Mitsubishi Outlander III →
Tercera generación del SUV grande de Mitsubishi, la que apostó por un híbrido enchufable cuando casi nadie lo ofrecía en este tamaño. El PHEV solo ahorra de verdad si se enchufa a diario y la batería está medida; sin enchufe es un gasolina pesado. Las versiones largas montan una tercera fila de verdad y el 4x4 de las versiones que lo traen funciona fuera del asfalto, no es solo decorado.
Pros del Outlander III
- El 2.2 DI-D manual es un motor robusto y con recambio conocido en cualquier taller.
- Las versiones largas ofrecen siete plazas reales, no solo cinco de catálogo.
- El PHEV gasta poco en uso mixto si se enchufa a diario y la batería llega medida.
- La tracción total de las versiones que la montan es real y sirve fuera del asfalto.
- El precio de ocasión se mantiene contenido frente a rivales japoneses de este tamaño.
Contras del Outlander III
- El cambio automático de variador continuo da tirones, ruido y desgaste con mucho kilómetro.
- La batería del PHEV se degrada fuera de garantía y sustituirla sale cara.
- El interior y los acabados quedan por debajo de un RAV4 de la misma época.
- El diseño conservador ya acusa los años frente a los SUV que llegaron después.
Problemas a vigilar
- El variador continuo de los automáticos da tirones, zumba en aceleración y cambia mal cuando acumula kilómetros.
- El PHEV puede llegar con la batería tocada si no hay informe ni historial de carga que la respalde.
- El 2.2 DI-D atasca el filtro de partículas y la válvula de gases si el coche solo ha circulado por ciudad.
Cómo ha envejecido
Ha perdido un punto porque el mercado castiga el variador continuo y desconfía de un híbrido enchufable usado sin diagnosis de batería. Un DI-D manual de particular sigue siendo un familiar de siete plazas sensato; un automático que tira o un PHEV sin informe no vale lo que pide el anuncio.

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