Audi Q7 4L vs Jaguar I-Pace: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Audi Q7 4L | Jaguar I-Pace |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,2 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,4 puntos | -1,2 puntos |
| Años de producción | 2005–2015 | 2018–2024 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 8.000–22.000 € | 22.000–38.000 € |
| Motores disponibles | 3.0/4.2 TDI, 3.6/4.2 FSI, 6.0 W12 | EV400, EV320 |
| Qué versión comprar | Busca el 3.0 TDI quattro y, si lleva el Tiptronic, pruébalo en frío y en atasco: los tirones en los cambios son la señal de que algo va mal. Si el coche tiene suspensión neumática, mira que no baje de un lado con el motor parado y que el compresor no proteste al arrancar. En un diésel de ciudad, que el AdBlue no haya cristalizado ni dé fallos de sensor. El 4.2 TDI y el W12 son otro presupuesto de mantenimiento, no un Q7 de diario. | Ve a por el EV400, pero solo con un diagnóstico de la batería por escrito y lo que quede de garantía vigente: eso es lo que separa una buena compra de un problema. Comprueba que el software está actualizado, que la autonomía real se acerca a lo que anuncia y que la suspensión neumática, si la unidad la lleva, sube y baja sin avisos. La diagnosis y el recambio pasan por el concesionario de la marca, así que conviene tener uno cerca y preguntar precios antes de comprar uno. |
Audi Q7 4L →
Fue el primer SUV grande de Audi y su entrada seria en el segmento premium: siete plazas opcionales, tracción total quattro de serie y un acabado interior que sigue por encima de muchos rivales de su época. La gama va del 3.0 TDI al desproporcionado 6.0 de doce cilindros, y todas las versiones llevan cambio automático Tiptronic. Es un coche pesado y complejo: lo que cuesta de verdad lo marcan el consumo, la suspensión neumática y la caja de cambios.
Pros del Q7 4L
- El espacio interior y el maletero son enormes, con siete plazas opcionales.
- La tracción total quattro da seguridad en mojado sin complicar el uso diario.
- El 3.0 TDI mueve bien el coche en autopista y gasta poco para el tamaño que tiene.
- El acabado y el tacto de los mandos son premium de verdad, no de apariencia.
- El confort de marcha y el silencio a bordo están al nivel de una berlina de gama alta.
Contras del Q7 4L
- El consumo y el mantenimiento son elevados en cualquier versión de la gama.
- El Tiptronic y la suspensión neumática salen caros de taller cuando fallan.
- En un diésel de ciudad mal mantenido dan guerra el AdBlue y el filtro de partículas.
- El precio de ocasión sigue alto para los años que ya tiene el coche.
Problemas a vigilar
- El Tiptronic puede dar tirones en frío y en atasco, y una revisión a tiempo es la diferencia con una caja nueva.
- La suspensión neumática envejece mal: con los años puede necesitar compresor, sensores y bolsas.
- En los TDI de ciudad el AdBlue falla por sensores y bomba, y en trayectos cortos puede llegar a cristalizar.
- Un 4.2 TDI o un W12 con mantenimiento atrasado convierten cualquier avería en una factura de V8 o de exótico.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi un punto y medio por el peso del diésel grande y por la complejidad, no por el coche en sí. Un 3.0 TDI quattro con el mantenimiento al día sigue siendo un SUV premium serio y espacioso. Si la neumática está baja o el cambio da tirones, el precio del anuncio no cubre lo que viene detrás.
Jaguar I-Pace →
El primer eléctrico de Jaguar llegó en 2018, antes que la mayoría de sus rivales alemanes, y en su día destacó por un diseño y un comportamiento por encima de la media del segmento. Siete años después el mercado eléctrico ha corrido mucho: su batería y su software ya no marcan el paso, y la reputación de fiabilidad de la casa pesa en la reventa. El EV320 es la versión posterior y más modesta de la gama.
Pros del I-Pace
- El diseño y el comportamiento en carretera siguen por encima de la media de los SUV eléctricos de su año.
- El EV400 ofrece un rendimiento y una tracción total que no desmerecen hoy en carretera.
- La autonomía aguantaba el tipo para lo que se vendía en 2018.
- El interior tiene acabados de Jaguar, por encima de muchos rivales de su época.
- En el mercado de ocasión queda por debajo de precio que alternativas equivalentes más recientes.
Contras del I-Pace
- La batería se degrada con los años y cambiarla fuera de garantía sale muy cara.
- La electrónica de la casa arrastra fallos ya documentados en este modelo.
- El diagnóstico y el recambio dependen del concesionario oficial, sin alternativa de taller generalista.
- La reventa sufre por la reputación de fiabilidad que arrastra la marca.
Problemas a vigilar
- Conviene revisar la capacidad real de la batería, el historial de cargas y los avisos de su sistema de gestión.
- El software arrastra actualizaciones pendientes y cuelgues de la pantalla en unidades poco atendidas.
- La suspensión neumática de las versiones más equipadas encarece cualquier reparación de tren de rodaje.
- Los sensores y las centralitas obligan a diagnósticos complejos y caros cuando algo falla.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque el mercado eléctrico ha avanzado mucho desde 2018 y la mala fama de fiabilidad de la casa castiga la reventa. Un EV400 con la batería medida y garantía viva todavía merece una visita; sin un diagnóstico del pack, el precio del anuncio sobra.
