Audi Q7 4L vs Ford Edge: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Audi Q7 4L | Ford Edge |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 6,8 / 10 | 6,8 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,2 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -1,4 puntos | -0,6 puntos |
| Años de producción | 2005–2015 | 2016–2021 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 8.000–22.000 € | 15.000–30.000 € |
| Motores disponibles | 3.0/4.2 TDI, 3.6/4.2 FSI, 6.0 W12 | 2.0 EcoBoost, 2.0 TDCi, 2.7 V6 EcoBoost |
| Qué versión comprar | Busca el 3.0 TDI quattro y, si lleva el Tiptronic, pruébalo en frío y en atasco: los tirones en los cambios son la señal de que algo va mal. Si el coche tiene suspensión neumática, mira que no baje de un lado con el motor parado y que el compresor no proteste al arrancar. En un diésel de ciudad, que el AdBlue no haya cristalizado ni dé fallos de sensor. El 4.2 TDI y el W12 son otro presupuesto de mantenimiento, no un Q7 de diario. | Si hay que quedarse con uno, el 2.0 TDCi automático con historial completo de mantenimiento: la caja de cambios necesita sus cambios de aceite en regla, así que exige facturas. Antes de comprar uno, comprueba que el depósito de AdBlue está al nivel y que el coche no viene de trayectos cortos, porque el filtro de partículas se resiente. El V6 gasta y cuesta de mantener como un seis cilindros, y Ford ya no lo vende aquí: asegúrate de tener un taller que lo conozca cerca. |
Audi Q7 4L →
Fue el primer SUV grande de Audi y su entrada seria en el segmento premium: siete plazas opcionales, tracción total quattro de serie y un acabado interior que sigue por encima de muchos rivales de su época. La gama va del 3.0 TDI al desproporcionado 6.0 de doce cilindros, y todas las versiones llevan cambio automático Tiptronic. Es un coche pesado y complejo: lo que cuesta de verdad lo marcan el consumo, la suspensión neumática y la caja de cambios.
Pros del Q7 4L
- El espacio interior y el maletero son enormes, con siete plazas opcionales.
- La tracción total quattro da seguridad en mojado sin complicar el uso diario.
- El 3.0 TDI mueve bien el coche en autopista y gasta poco para el tamaño que tiene.
- El acabado y el tacto de los mandos son premium de verdad, no de apariencia.
- El confort de marcha y el silencio a bordo están al nivel de una berlina de gama alta.
Contras del Q7 4L
- El consumo y el mantenimiento son elevados en cualquier versión de la gama.
- El Tiptronic y la suspensión neumática salen caros de taller cuando fallan.
- En un diésel de ciudad mal mantenido dan guerra el AdBlue y el filtro de partículas.
- El precio de ocasión sigue alto para los años que ya tiene el coche.
Problemas a vigilar
- El Tiptronic puede dar tirones en frío y en atasco, y una revisión a tiempo es la diferencia con una caja nueva.
- La suspensión neumática envejece mal: con los años puede necesitar compresor, sensores y bolsas.
- En los TDI de ciudad el AdBlue falla por sensores y bomba, y en trayectos cortos puede llegar a cristalizar.
- Un 4.2 TDI o un W12 con mantenimiento atrasado convierten cualquier avería en una factura de V8 o de exótico.
Cómo ha envejecido
Ha caído casi un punto y medio por el peso del diésel grande y por la complejidad, no por el coche en sí. Un 3.0 TDI quattro con el mantenimiento al día sigue siendo un SUV premium serio y espacioso. Si la neumática está baja o el cambio da tirones, el precio del anuncio no cubre lo que viene detrás.
Ford Edge →
El Edge es un SUV mediano pensado para Estados Unidos y adaptado a Europa, con trato más refinado y más equipo que un Kuga. El diésel es la mecánica que encaja con su peso en carretera; las gasolinas, sobre todo el V6, son una rareza en una marca generalista. Ford lo retiró del catálogo europeo, y eso condiciona recambio y reventa.
Pros del Edge
- El habitáculo es amplio y el maletero, generoso para un SUV de este tamaño.
- El 2.0 TDCi empuja con par y gasta de forma razonable en viaje.
- El equipamiento y las asistencias son de gama alta para una marca generalista.
- La conducción resulta refinada para el tamaño y el peso que mueve.
- Los precios de ocasión quedan por debajo de rivales premium equivalentes.
Contras del Edge
- El peso y el tamaño penalizan en ciudad y en cualquier aparcamiento de barrio.
- El V6 de gasolina tiene un consumo y un mantenimiento elevados.
- Ford dejó de venderlo en Europa y el recambio a medio plazo es una incógnita.
- La reventa es limitada porque en España es un coche de nicho.
Problemas a vigilar
- El 2.0 EcoBoost acusa la distribución y el turbo con la edad, así que conviene escucharlo en frío.
- En el TDCi de uso urbano el filtro de partículas, la válvula de gases y el AdBlue dan guerra por trayectos cortos.
- La transmisión automática necesita historial de aceite; sin él, el cambio empieza a dar tirones.
Cómo ha envejecido
Ha bajado seis décimas porque Ford ya no lo comercializa en Europa y el recambio a medio plazo pesa en la decisión. Un TDCi con el AdBlue al día y la caja con facturas es un SUV familiar con descuento frente al premium; un V6 barato y descuidado, una mala compra disfrazada de oportunidad.

