Audi Q5 (8R) vs Toyota C-HR: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Audi Q5 (8R) | Toyota C-HR |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,1 / 10 | 7,1 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,3 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,2 puntos | -0,9 puntos |
| Años de producción | 2008–2017 | 2016–2023 |
| Segmento | SUV | SUV |
| Etiqueta DGT | C / B | C |
| Precio usado orientativo | 10.000–20.000 € | 13.000–22.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 TFSI, 3.0 TFSI, 2.0/3.0 TDI | 1.2 Turbo, 1.8 Híbrido, 2.0 Híbrido |
| Qué versión comprar | Busca el 2.0 TDI con cambio manual o con el automático S tronic de doble embrague; la Multitronic de variador conviene dejarla salvo que conste reparada por escrito. En los diésel, comprueba la válvula de gases, el AdBlue y la bomba de agua, y en el 3.0 TDI pregunta por el filtro de partículas si el coche ha hecho ciudad. El 3.0 TFSI de gasolina requiere revisar el consumo de aceite. | Quédate con el 1.8 híbrido o con el 2.0 híbrido que llegó con el restyling: ambos llevan un cambio planetario de Toyota, no un variador de correa tipo Jatco, y eso quita la avería clásica de estos cambios. El 1.2 turbo de gasolina va por cadena y puede consumir aceite, así que mira el nivel antes de comprar uno. Comprueba la cámara trasera, porque la luna deja poca visión, y aprovecha que el Safety Sense va de serie en muchas unidades. |
Audi Q5 (8R) →
El primer Q5 fue el SUV medio con el que Audi plantó cara al X3 y al GLK, y se vendió en cantidad: por eso hoy hay oferta y despiece. Su argumento es el de siempre en la casa, acabados, silencio de marcha y tracción total quattro disponible, pero arrastra las averías conocidas del grupo de aquellos años, empezando por la caja Multitronic. El 2.0 TDI manual es la mecánica que mejor le sienta; los seis cilindros, gasolina o diésel, son otro presupuesto de mantenimiento.
Pros del Q5
- Los acabados y la habitabilidad están al nivel que se espera de un SUV premium.
- El 2.0 TDI con cambio manual es la mecánica más equilibrada de la gama.
- La tracción total quattro está disponible para quien la necesita de verdad.
- Se vendió mucho, así que hay oferta para elegir y el despiece abunda.
- El confort y el silencio en viaje siguen siendo de sus mejores argumentos.
Contras del Q5
- La Multitronic arrastra las mismas averías de variador que en el A4 y el A6 de su época.
- El 3.0 TDI puede acabar necesitando filtro de partículas y AdBlue si se ha descuidado el mantenimiento.
- Las averías se cobran a tarifa premium, no a tarifa de Tiguan.
- El consumo sube en los gasolina y también en el diésel de tres litros.
Problemas a vigilar
- La Multitronic de variador patina y avería; solo se puede considerar con la reparación documentada.
- En los TDI sin mantenimiento al día fallan la válvula de gases, el sistema AdBlue y la bomba de agua.
- El filtro de partículas del 3.0 TDI se colmata en unidades que solo hacen ciudad y la regeneración ya no lo salva.
- Los tirantes y los silentblocks de la suspensión se desgastan en unidades de muchos kilómetros y se notan en holguras y ruidos.
Cómo ha envejecido
Ha bajado más de un punto porque la Multitronic, el filtro de partículas y la bomba de agua ya tienen fama y las facturas son de marca premium. La buena noticia es que la oferta es amplia y permite elegir: un 2.0 TDI manual de particular con historial sigue siendo un SUV serio, mientras que una Multitronic que patina o un diésel de ciudad con el filtro colmatado son para dejarlos en el anuncio.
Toyota C-HR →
Un B-SUV construido sobre la plataforma TNGA de Toyota, reconocible por una luna trasera tan pequeña que casi deja ciego al conductor. La gama la cubrió casi entera el 1.8 híbrido; el 2.0 híbrido llegó con el restyling y el 1.2 turbo de gasolina, de cadena, quedó como la excepción. Muchas unidades equipan de serie el paquete de ayudas Safety Sense.
Pros del C-HR
- El 1.8 híbrido es el motor más vendido de la gama y el de menor gasto.
- El 2.0 híbrido del restyling aporta más empuje en carretera.
- El consumo en uso mixto es bajo para ser un SUV.
- El Safety Sense cubre ciudad y carretera y va de serie en muchas unidades.
- El diseño se distingue del resto de B-SUV de su época.
Contras del C-HR
- La visibilidad trasera es justa por culpa de la luna pequeña.
- El maletero se queda corto frente a otros B-SUV.
- Las plazas traseras son estrechas para dos adultos.
- El 1.2 turbo es la excepción en una gama que el mercado de segunda mano busca híbrida.
Problemas a vigilar
- La batería híbrida necesita diagnosis si salta algún testigo o el modo eléctrico no entra.
- En el 1.2 turbo el nivel de aceite baja entre revisiones: hay que comprobarlo en la unidad concreta.
- El inversor necesita diagnosis si aparecen avisos o una pérdida de empuje.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi un punto porque el consumo de aceite del 1.2 turbo y la mala visibilidad trasera pesan más ahora que el diseño ya no sorprende. Un 1.8 híbrido de particular sigue siendo un B-SUV de gasto bajo y cambio fiable; una unidad de gasolina que bebe aceite ya no es esa compra.
