Audi A8 D4 vs Volvo S60 II: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Audi A8 D4 | Volvo S60 II |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,0 / 10 | 7,0 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,5 / 10 | 7,8 / 10 |
| Envejecimiento | -1,5 puntos | -0,8 puntos |
| Años de producción | 2010–2017 | 2010–2018 |
| Segmento | Berlina premium | Berlina premium |
| Etiqueta DGT | C / B | C / B |
| Precio usado orientativo | 12.000–28.000 € | 8.000–16.000 € |
| Motores disponibles | 3.0/4.0 TFSI, 3.0/4.2 TDI, W12 | T4/T5/T6 gasolina, D3/D4/D5 diésel |
| Qué versión comprar | Busca el 3.0 TDI con tracción total quattro: es la mecánica que mejor encaja con el uso diario y con los kilómetros. Antes de comprar uno, comprueba que la suspensión neumática mantiene la altura y que el coche no se cae de un lado al aparcarlo, y que el cambio automático Tiptronic mete las marchas sin tirones. El W12 gasta más y su mantenimiento es otro presupuesto; el 4.0 de gasolina y el 4.2 diésel también encarecen cada pieza. | Busca un D4 o un T5 con el Drive-E 2.0 de correa y el automático Geartronic; es la combinación que mejor aguanta el paso de los años. Hasta 2015, el T5 y el D5 son los cinco cilindros, también de correa, y funcionan si llevan la distribución al día. Del T4 1.6 de origen Ford con la Powershift de doble embrague, pruébalo en atasco: si da tirones, el embrague está cansado. Polestar es solo una reprogramación, no otra mecánica. |
Audi A8 D4 →
El A8 de la década de 2010 es la berlina grande de Audi con chasis de aluminio, rival directa del Mercedes Clase S y del BMW Serie 7. El 3.0 TDI es el motor con el que se vendió de verdad y el que recorre kilómetros con holgura; por encima quedan el 4.0 de gasolina, el 4.2 diésel y el W12 como capricho caro de mantener. El confort y el silencio siguen siendo de limusina, pero el taller cobra a precio de gama alta.
Pros del A8 D4
- El chasis de aluminio aligera el conjunto y se nota en cómo se mueve para su tamaño.
- El confort de marcha y el silencio interior son de limusina de verdad.
- El 3.0 TDI empuja con solvencia y gasta poco para lo que pesa el coche.
- El acabado interior y el tacto de los mandos siguen siendo de referencia.
- La tracción total quattro aporta agarre sin complicar demasiado la mecánica.
Contras del A8 D4
- El mantenimiento se cobra a precio Audi de gama alta, no a precio de berlina generalista.
- La suspensión neumática encarece cualquier avería conforme el coche cumple años.
- El cambio Tiptronic puede derivar en reparaciones de varios miles de euros.
- La electrónica y los módulos de confort fallan con la edad y el diagnóstico no es barato.
Problemas a vigilar
- La suspensión neumática puede necesitar compresor, bolsas y sensores de altura, y el coche se queda caído de un lado si algo falla.
- El cambio Tiptronic da tirones, huele a aceite quemado y enciende testigos cuando la caja está cansada.
- Los motores de gasolina TFSI consumen aceite y la cadena de distribución traquetea en frío si no se ha mantenido como toca.
Cómo ha envejecido
Ha caído punto y medio por la complejidad y por la factura del taller, no por cómo viaja. Un 3.0 TDI quattro cuidado es hoy una limusina a precio de berlina media; el mismo coche con la neumática hundida en la foto del anuncio es la trampa habitual de este modelo.
Volvo S60 II →
Segunda generación de la berlina media sueca, sobre la plataforma P3 que comparte con el V60 y el XC60 de su época. Cambia de carácter según el año: hasta 2015 monta los cinco cilindros de siempre y después entra el Drive-E 2.0 de cuatro. El T4 1.6 es de origen Ford y puede ir con su caja de doble embrague. Trae City Safety de serie en muchas unidades y recambio a precio de marca premium.
Pros del S60 II
- El D4 Drive-E de correa encaja bien en viaje largo, con consumo contenido para su tamaño.
- Los asientos de esta generación siguen siendo uno de los motivos para elegirla.
- El City Safety, de serie en muchas unidades, recorta los golpes a baja velocidad en ciudad.
- Los cinco cilindros anteriores a 2015 tienen un sonido y un empuje propios, distintos del Drive-E posterior.
- Existe la preparación Polestar, que es una reprogramación y no otro motor.
Contras del S60 II
- El T4 1.6 con la Powershift de Ford no es la caja propia de la casa y sale caro de reparar.
- El recambio Volvo encarece cualquier reparación frente a un generalista.
- El D5 de cinco cilindros no encaja con quien hace solo ciudad, por la válvula de gases y el filtro de partículas.
- El AdBlue del Drive-E diésel complica el uso urbano y cristaliza si el coche pasa temporadas parado.
Problemas a vigilar
- Tanto el Drive-E como los cinco cilindros van de correa: hay que controlarla a intervalo, porque si se rompe se lleva el motor.
- La Powershift pega tirones cuando se gasta el embrague de doble disco, y se nota sobre todo en atasco.
- El D4 y el D5 tapan la válvula de gases y el filtro de partículas; el Drive-E añade fallos de AdBlue en uso urbano.
- Los silentblocks delanteros crujen al envejecer y cogen holgura en los baches.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque los problemas del T4 con Powershift y del AdBlue del Drive-E ya se ven en el mercado de ocasión. Un D4 o un T5 Drive-E con Geartronic sigue siendo una berlina sólida y cómoda; un 1.6 con la caja que da tirones convierte el embrague en el precio del coche.
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