Alfa Romeo Giulia 952 vs Volvo S90: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Alfa Romeo Giulia 952 | Volvo S90 |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,4 / 10 | 7,2 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,5 / 10 | 8,0 / 10 |
| Envejecimiento | -1,1 puntos | -0,8 puntos |
| Años de producción | 2016– | 2016– |
| Segmento | Berlina premium | Berlina premium |
| Etiqueta DGT | C | C |
| Precio usado orientativo | 14.000–45.000 € | 20.000–42.000 € |
| Motores disponibles | 2.0 Turbo, 2.2 JTDM, 2.9 V6 Bi-Turbo | T4/T5/T6, D4/D5, T8 Twin Engine |
| Qué versión comprar | Busca el 2.2 JTDM con cambio manual si haces carretera, o el 2.0 Turbo de gasolina para un uso más mezclado. En la prueba, dedica tiempo al cuadro de instrumentos y a los sensores: los fallos intermitentes de centralita son el talón de este coche y repararlos sale caro. El Quadrifoglio es otra categoría: mantenimiento de deportivo y una revisión a fondo antes de comprarlo. | Quédate con el D4 diésel o el T5 de gasolina, ambos Drive-E de dos litros y correa, con el automático Aisin de ocho marchas. El T8 enchufable solo encaja si puedes cargarlo a diario y, antes de comprar uno, pide una diagnosis de la batería de tracción. En las unidades de 2016 a 2018 prueba la pantalla Sensus a fondo. Los B5 posteriores son mild hybrid. |
Alfa Romeo Giulia 952 →
Berlina de tracción trasera con la que Alfa Romeo volvió a plantar cara a las alemanas: chasis y dirección están entre lo mejor del segmento. El diésel 2.2 sufre si se usa solo en ciudad, la reventa arrastra la reputación de la marca y el V6 biturbo del Quadrifoglio juega en otra liga de gastos.
Pros del Giulia 952
- La dinámica y la dirección están entre las mejores del segmento.
- El 2.0 Turbo equilibra rendimiento y consumo en el día a día.
- El 2.2 JTDM tiene par de sobra y un consumo razonable en carretera.
- El diseño sigue teniendo presencia en la calle años después.
- El Quadrifoglio entrega una experiencia emocional de verdad, poco habitual en una berlina.
Contras del Giulia 952
- La calidad de acabados fue irregular en las primeras unidades y se nota con los años.
- Los recambios son caros y fuera de las grandes ciudades hay pocos talleres que conozcan el modelo.
- La reputación de Alfa Romeo sigue penalizando la reventa frente a las berlinas alemanas.
- El 2.2 JTDM de mucho uso urbano acaba necesitando la válvula de gases y el turbo antes de tiempo.
Problemas a vigilar
- La centralita, el cuadro de instrumentos y los sensores dan fallos intermitentes que hay que cazar en la prueba.
- En el 2.2 JTDM, la válvula de gases, el turbo y el embrague sufren en unidades que solo han visto ciudad.
- En el 2.9 V6 biturbo, la distribución y el embrague exigen un mantenimiento de coste elevado.
Cómo ha envejecido
Ha perdido algo más de un punto por la electrónica caprichosa, la reventa lastrada y el diésel castigado en ciudad. Aun así, un JTDM manual o un 2.0 Turbo en buen estado sigue siendo una berlina agradable y relativamente asequible; si el cuadro o los sensores dan guerra, rebajar el precio rara vez compensa lo que cuesta la reparación.
Volvo S90 →
Llegó en 2016 para sustituir al S80 y estrenó la plataforma SPA, la misma del V90 y del XC90 de segunda generación. Es la berlina grande de la casa, con batalla larga y planteamiento de viaje. La gama gira alrededor del dos litros Drive-E: el T6 añade compresor además de turbo, y el T8 Twin Engine es el enchufable de tracción total. Las primeras series arrastran fallos en el sistema Sensus.
Pros del S90
- La plataforma SPA de batalla larga da un habitáculo de berlina grande de verdad.
- El D4 y el T5 Drive-E son las mecánicas más equilibradas y razonables de la gama.
- El T8 es un enchufable de tracción total con etiqueta CERO si se carga con regularidad.
- Los asientos y el silencio de marcha están a la altura de lo que promete el segmento.
- Comparte piezas con el V90 y el XC90, así que el recambio de la familia SPA se encuentra.
Contras del S90
- El mantenimiento sale a precio de marca premium y cualquier pieza pesa en la cuenta.
- El Sensus de 2016 a 2018 se cuelga y puede dejar la pantalla en negro.
- El T6 suma la complejidad del compresor al turbo: un punto de fallo más que vigilar.
- El T8 sin enchufe es un dos litros muy pesado que pierde su razón de ser.
Problemas a vigilar
- La batería de tracción del T8 pierde capacidad con los años y conviene medirla antes de pagar.
- El D4 y el D5 dan problemas de AdBlue, filtro de partículas y válvula de gases en trayectos cortos.
- La correa de los Drive-E hay que cambiarla por tiempo y no solo por kilómetros.
- La pantalla Sensus de las primeras series se queda colgada o directamente en negro.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi un punto porque el mercado ya distingue el D4 limpio de particular del T8 de flota con la batería cansada, y porque el Sensus de las primeras series pesa en la valoración. Un D4 o un T5 bien mantenidos siguen siendo una berlina seria; un T8 sin diagnosis de batería o una unidad con la pantalla en negro se compran a ciegas.

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