Toyota RAV4 XA50
2018– · SUV
Motores: 2.0, 2.5 Hybrid AWD
Precio usado orientativo: 18.000–32.000 €
Este coche es mejor compra hoy que cuando salió.
Busca el 2.5 híbrido con el cambio automático de variador, que es la versión que abunda y la que mejor encaja con el coche. Si pagas la tracción total AWD-i, pruébala en mojado: solo suma un motor eléctrico en el eje trasero y no hace el trabajo de una reductora. Antes de comprar una unidad de flota o renting, pide diagnosis de la batería híbrida, y en los fabricados entre 2019 y 2021 comprueba que el sistema multimedia no se queda colgado.
Quinta generación del RAV4, asentada sobre la plataforma TNGA-K y con un chasis más firme que el del modelo al que sustituye. La gama europea gira en torno al 2.5 híbrido: el 2.0 de gasolina es residual, el diésel D-4D apenas se ve y el enchufable es el Across. La tracción total AWD-i añade un motor eléctrico detrás, sin reductora. Esta generación se libra del antiguo diésel 2AD.
Pros
- El 2.5 híbrido cubre el uso mixto sin que el consumo se dispare.
- El chasis de la plataforma TNGA-K es más firme que el de la generación anterior.
- La tracción total AWD-i ayuda de verdad en nieve y sobre mojado.
- Al no montar el antiguo diésel 2AD, esquiva uno de los motores más delicados de la marca.
- Retiene el valor de reventa mejor que la media del segmento.
Contras
- El precio de ocasión se mantiene alto incluso con kilómetros encima.
- El cambio de variador hace rugir el motor cuando se acelera a fondo.
- La tracción total AWD-i no sustituye a una reductora fuera del asfalto.
- El diseño divide opiniones y no deja indiferente a nadie.
Problemas habituales a vigilar
- La batería híbrida de las unidades de flota necesita diagnosis, porque su capacidad real no se ve en el anuncio.
- El sistema multimedia de los ejemplares fabricados entre 2019 y 2021 se queda colgado.
- El uso familiar castiga el portón trasero y los paragolpes.
Cómo ha envejecido
Ha subido dos décimas porque el 2.5 híbrido sobre la plataforma TNGA-K se ha asentado con los años y el mercado de segunda mano lo premia con buena reventa. Un 2.5 de particular con historial sigue siendo la unidad que hay que buscar; un coche de renting vendido a precio de particular recorta buena parte de esa mejora.