Suzuki Celerio
2014–2021 · Urbano
Motores: 1.0
Precio usado orientativo: 4.000–8.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 1.0 de cadena con el manual de cinco marchas, que es la combinación más sencilla de la gama. Si vas a por el robotizado, pruébalo antes de comprar uno: si el cambio tarda en entrar o rasca al pasar de marcha, el actuador o el disco de embrague ya piden cuenta. En autopista y con viento lateral se queda corto, así que no lo elijas si tu uso diario es de vía rápida.
Es el urbano de tres cilindros que Suzuki vendió entre 2014 y 2021, pensado para ciudad y no para hacer kilómetros de autopista. Su versión automática no es un cambio de convertidor sino un robotizado de un solo embrague (AGS), que tarda y rasca cuando el actuador va justo. El maletero es mínimo y el viento lateral mueve la carrocería con facilidad.
Pros
- El consumo está entre los más bajos de su segmento.
- El 1.0 va por cadena, así que no hay correa de distribución que cambiar por intervalo.
- La carrocería corta facilita mucho el aparcamiento en ciudad.
- El precio de ocasión se mantiene contenido frente a otros urbanos.
- Mantenerlo cuesta poco, tanto en recambio como en taller.
Contras
- Las prestaciones se quedan justas en cuanto sales a autopista.
- El robotizado, aunque funcione bien, hace tedioso el atasco.
- El viento lateral mueve la carrocería más de lo deseable.
- El interior es de nivel de entrada, con plásticos duros por todas partes.
- El maletero resulta mínimo para cualquier uso que no sea ciudad.
Problemas habituales a vigilar
- El robotizado falla por el actuador o por el embrague: si tarda en meter marchas o rasca, mejor dejarlo.
- El embrague del manual se gasta pronto en unidades de uso urbano puro.
- La suspensión delantera acusa los baches y llega holgada con los años.
- El aire acondicionado deja de enfriar con la edad y toca revisar el circuito.
Cómo ha envejecido
Ha bajado tres décimas: sigue siendo un urbano barato con motor de cadena, pero el robotizado y su comportamiento en autopista perdonan menos con los años. Un 1.0 manual encaja bien como coche de ciudad; un robotizado que rasque o una unidad pensada para vía rápida diaria no merecen ni el precio bajo que piden.