Renault 4
1961–1992 · Utilitario
Motores: 0.6/0.7/0.8/1.0/1.1/1.2/1.4 gasolina
Precio usado orientativo: 2.000–12.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca una 4L completa, que es el propio R4, y revisa los bajos con la mano antes de mirar la pintura: el óxido es lo que decide si la unidad vale el precio. Pruébala rodando para cazar holguras de dirección y frenos de tambor cansados, y exige que la carburación arranque en frío sin teatro. Las Sinpar 4x4 son de aficionado y piden otro recambio. Las unidades enteras ya no están a precio de utilitario.
El utilitario que motorizó Francia durante tres décadas, con plataforma, portón trasero y suspensión de barras de torsión de largo recorrido. Se vendió con motores gasolina pequeños, y la versión corriente es la 4L, que es el propio R4. Las Sinpar son las variantes 4x4 pensadas para campo y coleccionista. Hoy cotiza como clásico, no como urbano barato.
Pros
- Sigue siendo un icono y la demanda de coleccionista mantiene vivo el mercado.
- La mecánica es sencilla y sale barata de reparar en un taller de pueblo.
- El tamaño urbano y el portón de verdad siguen resolviendo el día a día.
- Hay comunidad activa y recambio de época en clubes y en desguaces.
- La suspensión de barras de torsión deja un recorrido largo que traga baches.
Contras
- Las unidades completas han disparado el precio y ya no son un utilitario barato.
- La seguridad pasiva corresponde a los 60 y 70: no hay airbags ni ABS.
- El confort y la insonorización se quedan en mínimos para un uso diario actual.
Problemas habituales a vigilar
- Los frenos de tambor y la dirección acumulan holguras que se notan en cuanto se rueda.
- La carburación conserva los fallos de su época: arranque en frío difícil y ralentí irregular.
- El óxido de bajos es el enemigo principal y conviene revisarlo antes de valorar cualquier unidad.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque ya no es un utilitario barato: las unidades enteras cotizan como clásico y la seguridad es de los 60. Una 4L completa de particular sigue teniendo sentido de coleccionista; una oxidada a precio de revista no.