Opel Kadett E
1984–1993 · Compacto
Motores: 1.2/1.3/1.4/1.6, 1.6 GTi/1.8 GSi, 1.7 D/TD
Precio usado orientativo: 800–4.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 1.6 de gasolina o el GSi, siempre con papeles de la correa de distribución a la vista. Si el carburador no arranca en caliente, esa unidad ha pasado meses parada: déjala y sigue mirando. El 1.7 D y el TD solo encajan con un dueño que haga carretera a diario. Antes de comprar uno, mira silentblocks y embrague, que tras treinta años llegan gastados.
Fue el compacto que llenó Europa a finales de los ochenta y el último Kadett antes de que el nombre pasara al Astra F. La gama va del 1.2 básico al GSi, pasando por los diésel 1.7 con y sin turbo; el 1.6 atmosférico es el sencillo y el GSi el que se busca en las ferias de clásicos. Hoy vive como clásico accesible, no como único coche de casa.
Pros
- La mecánica atmosférica se repara con piezas baratas y en talleres que todavía conocen este coche.
- El GSi conserva carácter deportivo a un precio de ocasión mínimo.
- Las piezas salen de desguace y cualquier mecánico de pueblo ha visto uno por dentro.
- Los precios siguen muy contenidos incluso en las unidades más limpias del mercado.
- Existe una comunidad de clásicos Opel que documenta GSi, GTi y recambio.
Contras
- El confort, los asientos y los plásticos son los de un compacto diseñado en 1984.
- La seguridad pasiva es muy limitada: pocos airbags y una estructura ya antigua.
- La reventa se queda en el nicho de los clásicos, así que como único coche ya no convence.
Problemas habituales a vigilar
- La carburación y la inyección mecánica fallan en unidades que han pasado meses paradas.
- Los silentblocks y la suspensión llegan agrietados tras más de treinta años de uso.
- El embrague y la caja de cambios sufren en unidades con muchos kilómetros de ciudad.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque es un compacto de los ochenta, sin seguridad moderna y con muchas unidades paradas durante años. Un 1.6 o un GSi de particular con la correa al día sigue siendo un clásico usable los fines de semana; como coche diario ya no da la talla.