Chevrolet Lacetti
2004–2010 · Compacto
Motores: 1.4/1.6/1.8, 2.0 D
Precio usado orientativo: 1.200–3.500 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 1.6 con cambio manual: es el más sencillo de mantener y no tiene turbo que vigilar. El 2.0 diésel solo si ha vivido en carretera; en uso urbano la válvula de gases se pega y el turbo se resiente, y si echa humo en la prueba, déjalo. Antes de comprar uno, confirma que tienes cerca un taller que trabaje recambio Daewoo-Chevrolet, porque la red oficial ya no existe.
Compacto de origen Daewoo que llegó a Europa con el logotipo de Chevrolet, de ahí que muchos talleres conozcan esta mecánica por el Nubira y los modelos coreanos anteriores. Se vendió en berlina de cinco puertas y en familiar, con gasolina de 1.4 a 1.8 y un 2.0 diésel que solo encaja en unidades de carretera. Hoy no hay red Chevrolet en Europa: el recambio depende de que el taller sepa de dónde viene este coche.
Pros
- El precio de ocasión es muy bajo para un compacto de este tamaño.
- El espacio interior y el maletero dan para familia y viaje corto sin apreturas.
- El 1.6 es un motor sencillo, de consumo contenido y sin turbo que vigilar.
- La mecánica Daewoo la conoce cualquier taller que haya visto un Lacetti o un Nubira.
- Existió en berlina y en familiar, así que hay oferta de sobra en el mercado de ocasión.
Contras
- Los acabados y los materiales son de gama de entrada y envejecen mal.
- La red Chevrolet ha desaparecido de Europa y el recambio se alarga más de la cuenta.
- La seguridad y las asistencias pertenecen a otra época y se notan en carretera.
- La reventa es casi nula: cuesta salir de él cuando toca cambiar de coche.
Problemas habituales a vigilar
- El 2.0 diésel atasca la válvula de recirculación de gases y cansa el turbo cuando el uso ha sido urbano.
- El embrague sufre en unidades de muchos kilómetros y se nota en la prueba al soltarlo.
- La suspensión acusa el desgaste en coches rodados y empieza a dar golpes en baches y curvas.
Cómo ha envejecido
Ha caído algo más de un punto porque el tiempo ha dejado al Lacetti como lo que es: un compacto viejo, sin marca que lo respalde y sin red. Un 1.6 manual con un taller que lo conozca todavía da servicio diario; un 2.0 diésel de ciudad con la válvula de gases pegada termina necesitando un turbo que cuesta más que el propio coche.