Hyundai i40
2011–2019 · Berlina
Motores: 1.6/1.7/2.0 CRDi, 1.6/2.0 GDi
Precio usado orientativo: 5.000–11.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, el 1.7 CRDi con cambio manual; el 2.0 GDi es la alternativa de gasolina. Antes de comprar uno con cambio automático, pruébalo a baja velocidad: la caja de doble embrague es la misma que montan el i30 y el Tucson de esos años y da tirones desde pronto. En un diésel de ciudad, llévalo a carretera y mira si regenera el filtro de partículas.
Berlina familiar que Hyundai vendió entre 2011 y 2019 con equipo generoso y precio contenido, ya fuera de catálogo. El grueso de la oferta de ocasión es diésel, con el 1.7 CRDi como motor más habitual, aunque también hubo gasolina GDi. El interior se queda un escalón por debajo de un Passat de la misma época y la reventa fue floja desde el principio.
Pros
- El equipamiento es generoso incluso en las versiones medias de la gama.
- El 1.7 CRDi gasta poco y tiene par suficiente para viajar cargado.
- En origen traía la garantía Hyundai de cinco años, algo que aún cubre a las últimas unidades.
- El espacio interior y el maletero permiten un viaje largo sin apreturas.
- El precio de ocasión es razonable para una berlina de este tamaño.
Contras
- La reventa es baja y la depreciación ya está hecha, así que no esperes recuperar mucho al venderlo.
- Los acabados interiores quedan por debajo de un Passat de la misma época.
- Al estar fuera de catálogo, el recambio ya no es prioritario para la red oficial.
- El cambio automático de doble embrague es su punto débil conocido, no una rareza de una unidad concreta.
Problemas habituales a vigilar
- La caja de doble embrague da tirones, patina en maniobras y desgasta los embragues antes de tiempo.
- El filtro de partículas se colmata en los CRDi que hacen solo uso urbano.
- El embrague del cambio manual se gasta en los diésel de muchos kilómetros.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi un punto porque salió de producción, la edad pesa y los tirones de la caja de doble embrague ya son un problema conocido y documentado. Un 1.7 CRDi manual de particular sigue siendo una berlina familiar barata y completa; una unidad automática que tira en la prueba hereda el mismo fallo que lastró al i30 y al Tucson de aquella generación.