Hyundai i10 I
2008–2013 · Urbano
Motores: 1.0/1.1/1.2
Precio usado orientativo: 2.500–5.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Quédate con el 1.1 o el 1.2 con cambio manual, que son los que aguantan un viaje ocasional; el 1.0 va justo en cuanto pisas una carretera abierta. Ojo con las unidades que fueron de reparto: prueba el embrague arrancando en cuesta, porque suele estar al límite. Antes de comprar uno, mira con calma la distribución y los soportes de motor, que en los ejemplares más viejos llegan con holguras.
Es el primer i10, un urbano funcional sin alardes de diseño ni de chasis, pensado para la ciudad y poco más. Mecánicamente es sencillo y no suele dar sorpresas graves si se ha mantenido, y en algunas unidades importadas todavía aparece la garantía larga con la que Hyundai vendió estos coches. En autopista se nota pequeño y frágil, que es donde delata su precio original.
Pros
- La mecánica es sencilla y barata de mantener, como corresponde a un utilitario de ciudad de esos años.
- La garantía original larga con la que Hyundai vendió el modelo todavía aparece en muchas unidades importadas.
- Gasta poco y el seguro sale barato para este tamaño de coche.
- El recambio de esta generación es económico y fácil de encontrar.
- En ciudad se aparca y se conduce sin pensar, que es para lo que se compró.
Contras
- En carretera rápida transmite una sensación de fragilidad que no se olvida.
- Los acabados y los plásticos son duros, propios de la gama de entrada que era.
- El equipamiento es básico salvo en las versiones más altas de la gama.
- La reventa es limitada, porque el mercado de segunda mano ya no busca este i10.
Problemas habituales a vigilar
- El embrague sufre en las unidades que fueron de reparto; si patina al arrancar en cuesta, toca cambiarlo.
- La distribución hay que revisarla con papeles, porque se resiente en los coches de mucho uso urbano.
- Los soportes de motor y los silentblocs llegan con holguras en las unidades más viejas y se notan en vibraciones.
Cómo ha envejecido
Ha perdido media nota porque ya es un urbano de más de quince años y el rastro de las unidades de reparto pesa en la oferta. Un 1.1 o un 1.2 de particular y cuidado todavía sirve como segundo coche; uno de mensajería con el embrague gastado, no.