Hyundai i10 II
2013–2019 · Urbano
Motores: 1.0/1.2 MPI
Precio usado orientativo: 4.000–8.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Quédate con el 1.0 o el 1.2 MPI de cambio manual: los dos llevan cadena de distribución y no hay correa que cambiar. La garantía de siete años de Hyundai ya no cubre en la mayoría de unidades, así que no la cuentes como argumento. Antes de comprar uno, comprueba que el aire acondicionado enfría de verdad y prueba el embrague en una cuesta: si patina o huele, es desgaste de semáforo y hay que descontarlo del precio.
Urbano coreano hermano del Kia Picanto de aquellos años, con la misma lógica: motor de gasolina sencillo, cadena de distribución y precio contenido. En autopista pide paciencia, porque está pensado para ciudad. Los acabados quedan por debajo de un Volkswagen up! o de un Toyota Aygo y el diseño de esta generación ya se nota viejo frente al i10 que vino después.
Pros
- El 1.0 lleva cadena de distribución, así que el mantenimiento es previsible y sin correas que vigilar.
- El precio de ocasión cabe en cualquier presupuesto de urbano usado.
- El recambio se encuentra con facilidad y las revisiones no salen caras.
- Las unidades más jóvenes de esta generación aún arrastran parte de la garantía de fábrica de siete años.
Contras
- La calidad de los acabados queda por debajo de un up! o de un Aygo.
- La dinámica y el confort en autopista son justos, de citycar puro.
- La depreciación ya está hecha y el coche no retiene valor después.
- El diseño de esta generación ya parece viejo al lado del i10 que lo sustituyó.
Problemas habituales a vigilar
- El embrague se gasta en las unidades urbanas con muchos kilómetros de semáforo, y se nota al arrancar en cuesta.
- Los silentblocks y los amortiguadores se resienten con la edad y los baches, y empiezan a sonar.
- El aire acondicionado deja de enfriar si el circuito no se ha cuidado, así que conviene probarlo con el motor caliente.
Cómo ha envejecido
Ha bajado unas décimas porque es un citycar barato que ya supera los diez años y la garantía larga de fábrica casi no cubre en ninguna unidad. Un MPI manual de particular, con el aire acondicionado en orden, sigue siendo un urbano razonable; uno de ciudad con el embrague al final de su vida ya no interesa a ningún precio.