Garaje

Modelos, versiones, pros y contras.

Análisis de cada coche

← SsangYong · Índice
SsangYong Kyron
Foto: Wikimedia Commons (licencia libre)

SsangYong Kyron

2005–2014 · SUV

Motores: 2.0 XDi, 2.7 XDi

Precio usado orientativo: 2.000–6.000 €

6,2 → 4,8↓ -1,4

Este coche ha bajado enteros con los años.

CompraBusca el 2.0 diésel con cambio manual, que es la mecánica de origen Mercedes más sencilla de la gama. Si vas a por el automático (el 5G-Tronic, también de Mercedes), exige pruebas de los cambios de aceite: los tirones al pasar de marcha delatan una caja desatendida. Antes de comprar uno, engancha la tracción total en la prueba y comprueba que entra y sale sin golpes. El 2.7 de cinco cilindros empuja más, pero comparte los mismos puntos de desgaste.

Es un SUV con bastidor de largueros y tracción total conectable, pensado más para pista que para autopista y lejano a los crossovers de carrocería autoportante que hoy dominan el segmento. Sus motores diésel y su cambio automático vienen de Mercedes, herencia de la época en que las dos marcas colaboraban. El precio de segunda mano es de los más bajos entre los todoterreno de su tamaño.

Pros

  • Cuesta muy poco para el tamaño que ofrece y para llevar bastidor y tracción total.
  • Los diésel 2.0 y 2.7 tienen origen Mercedes, así que el recambio de motor se conoce bien.
  • El bastidor de largueros permite salir del asfalto con más holgura que cualquier crossover.
  • El espacio interior justifica buena parte de su compra a este precio.
  • El automático de origen Mercedes aguanta bien si el aceite se ha cambiado a tiempo.

Contras

  • La red de recambio de SsangYong es corta y lenta, y fuera de las capitales una pieza puede tardar semanas.
  • Los acabados son flojos, de SUV económico de los años 2000, y se nota en plásticos y ajustes.
  • La reventa es débil: cuando quieras venderlo, encontrar comprador cuesta trabajo.
  • El confort de marcha es el de un SUV de su época, con más ruido y balanceo que un crossover actual.

Problemas habituales a vigilar

  • La válvula de gases de escape (EGR) del diésel se ensucia y el motor pierde fuelle o echa humo.
  • El turbo se queda sin presión en unidades de muchos kilómetros o de uso urbano.
  • El automático da tirones al cambiar de marcha si no se han hecho los cambios de aceite de la caja.
  • La electrónica de confort falla de forma intermitente: cierre centralizado, luces o cuadro de instrumentos.

Cómo ha envejecido

Ha perdido casi punto y medio porque es un SUV de trabajo ya viejo, con una red de recambio cada vez más corta y una reventa floja. Un 2.0 diésel con el turbo y la válvula de gases en orden todavía sirve para pistas y remolque; un automático que da tirones o un diésel que humea no valen ni el precio del anuncio.

En el mismo segmento