Peugeot 307
2001–2008 · Compacto
Motores: 1.4/1.6 16v, 2.0 16v, 1.6/2.0 HDi
Precio usado orientativo: 1.200–4.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 2.0 HDi de 90 o 110 CV con cambio manual, el que mejor encaja con este coche. Antes de comprar uno, haz un diagnóstico de la BSI y prueba el cierre centralizado, los elevalunas y el cuadro: si falla, es un gasto serio. En los gasolina 16v la correa se cambia por años, no solo por kilómetros; exige papeles. Si necesitas maletero de familiar, el SW lo da; el de cinco puertas basta para el día a día.
El compacto que llenó España de 2.0 HDi y de rancheras SW que funcionan como familiares de verdad. Es contemporáneo del Mégane II y se nota más vivo de dirección y de chasis. Además de los tres y cinco puertas hubo un CC descapotable, con techo duro y pretensiones distintas a las del coche de usar a diario.
Pros
- El 2.0 HDi es un motor de kilómetros que conoce cualquier taller de barrio.
- El habitáculo es amplio y el SW cumple como familiar de verdad, sin trucos.
- Las piezas salen baratas y la oferta de ocasión sigue siendo enorme.
- La dirección y el chasis resultan más vivos que los de un Mégane II equivalente.
- El CC descapotable da una opción de techo poco habitual en un compacto de estos años.
Contras
- Muchas unidades vienen de flota y acumulan más kilómetros de los que sugiere el precio.
- Los gasolina 16v piden un calendario de correa por años que encarece un coche de este valor.
- Las primeras tandas arrastran fama de fallos eléctricos en la BSI y los elevalunas, y eso estrecha la reventa.
Problemas habituales a vigilar
- La BSI y el cierre centralizado deben abrir a distancia; si no lo hacen, hay que presupuestar la calculadora y la mano de obra.
- Si la correa de distribución de los gasolina 16v se pasa de años, rompe y se lleva el motor por delante.
- La válvula de gases y el turbo sufren en los HDi de uso urbano, y en los últimos aparece también el filtro de partículas.
Cómo ha envejecido
Tiene más de veinte años y un parque muy machacado, y por eso ha perdido más de un punto. Un 2.0 HDi de particular con la BSI en orden sigue siendo un compacto barato de mantener kilómetro a kilómetro; uno de flota con el cierre loco y el turbo cansado ya no justifica ni el precio del anuncio.