Mitsubishi Carisma
1995–2004 · Compacto
Motores: 1.6/1.8 GDI, 1.9 DI-D, 2.0 HDI
Precio usado orientativo: 800–2.500 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 1.9 DI-D con cambio manual y exige historial de válvula de gases y turbo. Antes de comprar un 1.8 GDI, mira papeles de inyectores y bomba de alta presión: si no los hay, déjalo pasar. El 2.0 HDI es el diésel de PSA, con sus mismas averías. Nadie lo busca, así que un anuncio barato no es una ganga por sí solo.
Compacto de finales de los noventa hecho sobre una plataforma compartida con Volvo, amplio para su época y hoy casi olvidado en los anuncios. La mecánica interesante es el 1.9 DI-D, un diésel propio que aguanta si hay historial; el 1.8 GDI de inyección directa es la versión a tratar con cuidado, y el 2.0 HDI es en realidad un motor de origen PSA.
Pros
- El precio de ocasión es muy bajo para un compacto de cinco plazas.
- El 1.9 DI-D es un motor robusto cuando existe historial de aceite.
- El espacio interior es correcto para el segmento de finales de los noventa.
- Fuera del GDI de inyección directa, la mecánica es sencilla de mantener.
- Las piezas Mitsubishi todavía aparecen en desguaces y en talleres independientes.
Contras
- El GDI acaba en factura de inyectores y de sistema de combustión.
- La imagen de marca es débil y el valor residual es mínimo.
- Los acabados y los materiales son de gama de entrada de los noventa.
- El parque se reduce y la oferta de recambio escasea un poco más cada año.
Problemas habituales a vigilar
- El 1.8 GDI acaba necesitando inyectores y bomba de alta presión si no hay papeles que lo demuestren.
- El 1.9 DI-D tapa la válvula de gases y cansa el turbo cuando acumula muchos kilómetros.
- El 2.0 HDI de PSA acumula los mismos fallos de válvula de gases y turbo que en un 307.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de dos puntos porque es una ocasión olvidada: nadie lo busca, el parque mengua y el GDI ya es un riesgo claro. Un DI-D manual con historial sigue sirviendo de transporte barato; un GDI sin inyectores revisados no vale ni ochocientos euros.