Mercedes-Benz SLK R171
2004–2011 · Compacto premium
Motores: 200/280/350/55 AMG Kompressor/V6
Precio usado orientativo: 5.000–14.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, el 280 o el 350. En la prueba, sube y baja el techo varias veces seguidas: escucha la bomba hidráulica, mide los tiempos y busca goteras en las gomas. El AMG 55 necesita otro presupuesto de mantenimiento. Con el techo abajo el maletero desaparece, así que llévate una bolsa y compruébalo en persona.
Segunda generación del SLK, con el mismo formato de biplaza urbano y un techo metálico plegable más refinado que el del primero. El diseño todavía tiene presencia y el 350 V6 concentra el carácter de esta generación. Su punto débil conocido es la bomba hidráulica del techo, que deja unidades aparentemente cuidadas paradas en el taller.
Pros
- El techo metálico plegable sigue siendo una función rara a este precio.
- La conducción es ágil y el tamaño cabe en ciudad sin esfuerzo.
- El diseño todavía tiene presencia frente a los roadsters de su época.
- Los precios de ocasión quedan por debajo de rivales con menos techo de metal.
- El 350 V6 equilibra prestaciones y consumo mejor que el Kompressor.
Contras
- Si el circuito hidráulico del techo se ha descuidado, el arreglo sale caro.
- La bomba hidráulica del techo acusa un desgaste conocido con los años.
- La electrónica y los sensores acumulan fallos intermitentes con la edad.
- El maletero queda mínimo cuando el techo viaja plegado.
Problemas habituales a vigilar
- El techo no completa la subida o la bajada por culpa de la bomba o de los motores del mecanismo.
- La bomba hidráulica pierde aceite o mueve el techo con lentitud.
- Los sensores de asiento y de airbag encienden avisos intermitentes en el cuadro.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque la bomba del techo y los sensores ya salen caros de arreglar. El formato roadster retiene algo de demanda y un 350 con el techo que cierra bien sigue teniendo presencia; una unidad con la bomba lenta o con fugas no merece el precio del anuncio.