Mercedes-Benz Clase S W126
1979–1991 · Berlina premium
Motores: 280/300/380/420/500/560, 300 SD/TD
Precio usado orientativo: 5.000–25.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, busca el 500 o el 420 del facelift, las versiones más equilibradas de la gama. Antes de comprar uno, prueba la suspensión hidráulica en marcha: si rebota raro o pierde aceite, el arreglo sale caro. Comprueba también que el aire acondicionado enfría, porque un sistema muerto delata años sin taller. El 560 V8 es tentador, pero gasta mucho y su mantenimiento se factura como el de un exótico.
La berlina que definió el lujo de los ochenta: sobreingeniería, silencio de marcha y una imagen que hoy ya se mira como clásico. La gama va de los seis cilindros 280 y 300 al 560 V8, con los diésel 300 SD y TD para los kilómetros. Su talón de Aquiles mecánico está en la suspensión hidráulica y en la inyección mecánica de las versiones antiguas, no en el bloque.
Pros
- El confort y el silencio de marcha siguen siendo los de una berlina insignia de verdad.
- La sobreingeniería de la época todavía impresiona al abrir el capó.
- El diseño ha envejecido como clásico, no como una berlina vieja cualquiera.
- El 560 V8 ofrece una experiencia que no se encuentra en ningún compacto usado.
- Hay comunidad de aficionados y recambio de clásico, no solo desguace a ciegas.
Contras
- La suspensión hidráulica se paga cara cuando pierde aceite o rebota mal.
- La electrónica y los módulos acumulan fallos después de más de treinta años.
- El mantenimiento del V8 se factura con tarifa de exótico, no de berlina usada.
- El consumo del 560 descarta su uso como coche de todos los días.
Problemas habituales a vigilar
- La suspensión hidráulica rebota de forma extraña y pierde aceite, algo que se detecta en la propia prueba.
- El aire acondicionado deja de enfriar en unidades que llevan años sin recarga ni reparación.
- La inyección mecánica y la bomba de gasolina fallan en las versiones más antiguas de la gama.
Cómo ha envejecido
Ha perdido dos puntos y medio porque la hidráulica, el aire acondicionado y el V8 ya son piezas de clásico caro de mantener. Un 500 del facelift con la suspensión en orden sigue siendo una berlina de los ochenta admirable; una unidad que rebota o que no enfría no justifica el precio de icono.