Hyundai Santa Fe IV
2018– · SUV
Motores: 2.2 CRDi, 2.4, 1.6 T-GDI Hybrid, PHEV
Precio usado orientativo: 20.000–38.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 2.2 CRDi con cambio manual y tracción total, o el híbrido si tu uso es de ciudad. Antes de comprar un enchufable, exige un diagnóstico de la batería y el historial de garantía. Con el automático de doble embrague, pruébalo en atasco: si tira o patina al arrancar, déjalo. Y al diésel de ciudad mírale el filtro de partículas en carretera.
Un SUV grande de siete plazas que se juega el tipo con el Kia Sorento, su primo de grupo: apuesta por espacio, equipo y mecánicas conocidas más que por imagen. El 2.2 CRDi es el diésel de los kilómetros, el híbrido encaja en uso urbano y el enchufable solo compensa si hay donde cargarlo. En el mercado de ocasión se mantiene caro para ser un Hyundai.
Pros
- El espacio interior y el maletero tragan familia y maletas sin apreturas.
- El 2.2 CRDi es un motor conocido, con recambio barato en la red Hyundai.
- El equipamiento es generoso incluso en las versiones medias de la gama.
- Las unidades recientes todavía conservan parte de la garantía de fábrica de Hyundai.
- El confort de marcha es correcto en viaje largo.
Contras
- El automático de doble embrague da tirones y ya acumula averías documentadas.
- El 2.2 CRDi de uso urbano ensucia el filtro de partículas y la válvula de gases si no ve carretera.
- El precio de ocasión es elevado para un Hyundai de este tamaño.
- El enchufable asusta por el coste de la batería una vez fuera de garantía.
- Las versiones de gasolina gastan más de lo que sugiere su imagen familiar.
Problemas habituales a vigilar
- El automático de doble embrague falla en los arranques, va a tirones en marcha lenta y patina.
- El filtro de partículas del 2.2 CRDi se satura en unidades que no salen a carretera.
- El turbo y la válvula de gases fallan en los diésel de muchos kilómetros.
- La batería del enchufable exige revisar garantía e historial antes de comprar uno.
Cómo ha envejecido
Ha bajado unas décimas porque el automático de doble embrague ya deja unidades dudosas y el enchufable asusta fuera de garantía. Un CRDi de carretera o un híbrido de particular siguen siendo una compra con sentido; una unidad con la caja que tira o un enchufable sin diagnóstico, no.