Ford Kuga I
2008–2012 · SUV
Motores: 1.6 EcoBoost, 2.0 TDCi, 2.5 Duratec
Precio usado orientativo: 4.500–9.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, el 2.0 diésel con cambio manual y tracción total. Deja el automático de doble embrague en seco (PowerShift): pega tirones y la mecatrónica sale cara. Si el coche ha hecho ciudad, comprueba el filtro de partículas, y escucha el volante bimasa al embragar. El 1.6 turbo y el 2.5 cubren la parte de gasolina.
El primer Kuga llegó antes de que los SUV compactos lo coparan todo, y se nota en su chasis, más vivo que la media de lo que había entonces. Se fabricó hasta 2012 y hoy abunda en el mercado de segunda mano, con precios contenidos. Su punto débil es el cambio automático de embragues en seco, que conviene descartar, y el filtro de partículas del diésel sufre en ciudad.
Pros
- El chasis está equilibrado y la dirección es más viva que la media del segmento.
- El 2.0 diésel manual con tracción total es la mecánica que mejor encaja con el uso mixto.
- Los precios de segunda mano quedan muy contenidos para lo que ofrece.
- El maletero traga bien y la posición de conducción es cómoda.
- Hay mucha oferta en España, así que se pueden comparar unidades antes de decidir.
Contras
- El automático de embragues en seco es su talón de Aquiles: tirones, desgastes y averías caras.
- El 2.0 diésel con filtro de partículas sufre en el uso urbano intensivo.
- El interior lleva plásticos duros y una electrónica que ya se nota antigua.
- Las ayudas a la conducción son las de 2008, muy por debajo de un Kuga posterior.
Problemas habituales a vigilar
- El cambio automático pega tirones; si lo hace en la prueba, esa unidad hay que descartarla.
- En el 2.0 diésel, el filtro de partículas, la válvula de gases (EGR) y el turbo dan guerra si el coche solo ha hecho ciudad.
- El embrague y el volante bimasa se gastan en las unidades de muchos kilómetros y se notan al embragar.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque el automático en seco y el filtro de partículas han dejado muchas unidades marcadas, y el interior se ha quedado viejo. Un diésel manual de carretera todavía sirve para el día a día; una caja que tira o un filtro colmatado no merecen el precio del anuncio.