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Ford Galaxy II
Foto: Wikimedia Commons (licencia libre)

Ford Galaxy II

2006–2015 · Monovolumen

Motores: 1.6/2.0 EcoBoost, 2.0/2.2 TDCi

Precio usado orientativo: 3.000–8.000 €

7,6 → 6,3↓ -1,3

Este coche ha bajado enteros con los años.

CompraBusca el 2.0 TDCi con cambio manual y escucha el volante bimasa al ralentí: si traquetea o vibra al parar el motor, toca cambiarlo y no es barato. La automática PowerShift, de embragues en seco, hay que descartarla si da un solo tirón en la prueba, porque la mecatrónica sale cara. El EcoBoost de gasolina exige revisar el historial de aceite. Muchas unidades vienen de flota o de empresa: pide kilómetros reales y libro de mantenimiento antes de comprar una.

Es el hermano grande del S-Max, con el que comparte plataforma, motores y las averías de la caja automática. A cambio de un tacto más blando y menos ágil ofrece más maletero y unas siete plazas mejor plantadas. El diésel de 140 CV con cambio manual es el motor de los anuncios serios; el 2.2 TDCi es el diésel de mayor cilindrada y los EcoBoost de gasolina son minoritarios.

Pros

  • El espacio interior y el maletero superan a los del S-Max de la misma generación.
  • El 2.0 TDCi manual es un motor de carretera, razonablemente barato de mantener.
  • El confort de marcha está pensado para el viaje familiar, no para ir rápido.
  • Los asientos y la configuración modular están bien resueltos para las siete plazas.
  • Al compartir plataforma con el S-Max, el recambio se encuentra sin dificultad.

Contras

  • La conducción es más sosa y pesada que la del S-Max, que es la referencia dinámica de la casa.
  • La automática PowerShift arrastra la misma mala fama que en el S-Max y en el Focus.
  • Gran parte de la oferta viene de flotas, con kilómetros a menudo dudosos.
  • El EcoBoost de gasolina exige un mantenimiento de aceite estricto que no todas las unidades han tenido.

Problemas habituales a vigilar

  • La PowerShift da tirones por sus embragues en seco; si tira en la prueba, la mecatrónica puede convertir el coche en una factura.
  • El volante bimasa se resiente en los TDCi de uso urbano intensivo y se nota al ralentí y al parar el motor.
  • Los elevalunas, el cierre centralizado y la climatización fallan con frecuencia en las unidades de empresa muy usadas.
  • El filtro de partículas se colmata en los diésel condenados a trayectos cortos.

Cómo ha envejecido

Ha perdido más de un punto porque el mercado está lleno de unidades de flota con historial dudoso y la PowerShift asusta con razón. Un 2.0 TDCi manual con el bimasa en orden sigue siendo un familiar grande y útil por poco dinero; la misma unidad con la automática que da tirones convierte el precio del anuncio en la entrada de una reparación.

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