Audi TT 8N
1998–2006 · Compacto premium
Motores: 1.8 20V Turbo, 3.2 V6, 1.9 TDI
Precio usado orientativo: 4.000–12.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 1.8 turbo de 20 válvulas con cambio manual, sin humo azul al acelerar y con el turbo respondiendo sin silbidos raros. El 3.2 V6 empuja más, pero si lleva el automático de doble embrague de seis marchas (S tronic) pruébalo en atasco y en retención antes de firmar. Comprueba el consumo de aceite y el estado de la carrocería. Si miras un roadster, revisa la capota y las gomas.
Coupé que devolvió el glamour a Audi a finales de los noventa y que sigue siendo un icono de diseño, construido sobre la plataforma del Golf IV. Se vendió como coupé y como roadster descapotable. El 1.8 turbo de 20 válvulas es la mecánica que se ve en la mayoría de anuncios; el 3.2 V6 da más empuje y también existió un 1.9 TDI. La electrónica de finales de los noventa ya empieza a dar guerra.
Pros
- El diseño es icónico y no ha envejecido con los años.
- El chasis y el equilibrio eran de referencia en su segmento.
- El 1.8 turbo de 20 válvulas es un motor accesible y muy trabajado por la afición.
- Existe en carrocería coupé y en roadster, para elegir según el uso.
- Hay una comunidad de aficionados activa y el recambio todavía se encuentra.
Contras
- Las plazas traseras y el maletero son muy justos para cualquier uso familiar.
- Con la edad, el 1.8 turbo puede necesitar turbo, inyectores y vigilancia del aceite.
- La mecatrónica del automático de doble embrague de seis marchas es cara si falla.
- La electricidad de finales de los noventa ya no permite un uso diario despreocupado.
Problemas habituales a vigilar
- En el 1.8 turbo hay que vigilar el humo azul, la presión del turbo y el consumo de aceite.
- El automático de doble embrague puede dar tirones y encender testigos de mecatrónica.
- La electrónica de la época falla a intermitencias: cuadro de instrumentos, sensores y módulos.
Cómo ha envejecido
Ha bajado algo más de un punto porque el turbo, el consumo de aceite y la electrónica de finales de los noventa pesan cada vez más, aunque el diseño y el valor emocional se mantienen altos. Un 1.8 manual con el turbo en orden sigue siendo un coupé lógico para el aficionado; un V6 con el automático dando tirones, no.