Audi A4 B9
2015–2023 · Berlina premium
Motores: 1.4/2.0 TFSI, 2.0/3.0 TDI, S4, g-tron
Precio usado orientativo: 15.000–28.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, el 2.0 TDI manual, o con S tronic solo si el cambio entra suave y sin tirones en atasco. Antes de firmar, enciende el motor y mira que no haya avisos del AdBlue ni del filtro de partículas en el cuadro. El 1.4 TFSI va justo para el peso y solo tiene sentido con historial claro. El g-tron y el S4 son otra cosa: otro uso y otro presupuesto.
La berlina media de Audi de esta generación va sobre la plataforma MLB evo y sigue en el grupo de cabeza en tacto de marcha y acabado interior. La familiar Avant es de las más espaciosas y mejor montadas del segmento. Hubo también una versión de gas natural (g-tron) y el deportivo S4. Buena parte de la oferta de segunda mano procede de renting, con un uso que no siempre se nota en el anuncio.
Pros
- El acabado interior y el tacto de marcha siguen estando a la altura de lo que se espera de Audi.
- El 2.0 TDI empuja bien y consume poco, así que es el que mejor recorre kilómetros.
- La carrocería familiar Avant es espaciosa y está muy bien montada.
- El equipamiento y las ayudas a la conducción son modernos incluso en unidades antiguas.
- El diseño exterior ha envejecido bien y no delata los años que tiene.
Contras
- La mecatrónica de la caja S tronic sale cara cuando empieza a fallar con la edad.
- En los diésel usados en ciudad, el AdBlue y el filtro de partículas dan guerra.
- El mantenimiento se cobra a precio Audi, aunque el coche ya no sea nuevo.
- Muchas unidades vienen de renting y arrastran un uso intenso que el anuncio no cuenta.
Problemas habituales a vigilar
- La S tronic puede dar tirones y encender testigos de mecatrónica; hay que probarla en atasco antes de comprar.
- El sistema AdBlue falla por sensores y por la bomba, y un aviso en el cuadro hay que tomárselo en serio.
- Algunos 2.0 TFSI consumen aceite y su cadena de distribución hay que vigilarla.
Cómo ha envejecido
Ha bajado casi un punto, y no por cómo viaja: la culpa la tienen los diésel con su sistema de emisiones y las cajas automáticas mal cuidadas. Un 2.0 TDI manual, o uno con S tronic que no dé tirones, sigue siendo una berlina seria que planta cara a cualquier generalista.