Toyota Picnic
1996–2001 · Monovolumen
Motores: 2.0, 2.2 D-4D
Precio usado orientativo: 1.500–4.500 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Antes de comprar uno, pide la factura de la correa del 2.0 de gasolina: sin papeles, la distribución es una incógnita cara. El diésel de esta generación es un 2.2 turbo de la vieja escuela, no un D-4D de inyección directa por conducto común, aunque el anuncio lo etiquete así: mira los humos y escucha el soplido del turbo. Con más de 25 años a cuestas, revisa suelos y silentblocks.
Es el Ipsum que Toyota vendió en Europa, un monovolumen compacto de siete plazas pensado para quien no necesitaba un Previa, que es bastante más grande. El gasolina es un 2.0 de correa de sobra conocido en la casa; el diésel, un 2.2 turbo anterior a los common-rail, por mucho que el anuncio hable de D-4D. Su segmento, el de los monovolúmenes compactos de los 90, ha desaparecido.
Pros
- El 2.0 de gasolina es una mecánica sencilla y muy conocida en los talleres.
- Ofrece siete plazas en un formato más contenido que el Previa.
- El anuncio de entrada sale por mil y poco euros.
- Pesa menos que un Previa y se mueve con menos esfuerzo.
- El recambio del motor de gasolina es abundante porque el bloque se usó en más Toyota.
Contras
- Casi todas las unidades superan ya los 25 años.
- Cuesta encontrar comprador cuando toque venderlo.
- La estructura y los airbags son los de un monovolumen de 1996.
- El diésel es un turbo de aquella época, sin inyección por conducto común ni la finura de un D-4D moderno.
Problemas habituales a vigilar
- La correa del 2.0 de gasolina hay que cambiarla a intervalo; si se rompe, el motor se va.
- El 2.2 diésel falla por turbo e inyectores conforme cumple años.
- Los silentblocks traseros empiezan a crujir con la edad.
Cómo ha envejecido
Ha bajado nota porque es un monovolumen de los noventa y su segmento ya no existe: no hay sucesor ni referentes con los que compararlo. Un 2.0 de gasolina de particular, con la correa en regla, todavía cubre siete plazas por poco dinero; un diésel que humea o una unidad sin papeles de mantenimiento no compensan ni el anuncio más barato.