Mercedes-Benz GLC Coupé C253
2016–2023 · SUV
Motores: 250/300/43 AMG, 220d/250d/350d (OM651/OM654)
Precio usado orientativo: 22.000–45.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 250d diésel o el 300 de gasolina del restyling de 2019, que ya traía interior y mecánica retocados, y prueba el cambio automático de nueve marchas en frío: si alarga arranques y cambios, la mecatrónica está cansada. En el diésel OM651 escucha los inyectores en ralentí, y si es un AMG 43 revisa las bolsas de la suspensión neumática. Antes de comprar uno, asume que el techo de coupé recorta maletero y visión trasera.
Es el GLC de cinco puertas con techo caído: comparte plataforma, cambio automático de nueve marchas y los diésel de cuatro y seis cilindros con el SUV normal, pero pierde maletero, visibilidad por la luna trasera y acceso a las plazas de atrás. El restyling de 2019 retocó interior, ayudas y mecánica. El AMG 43 es la versión deportiva y la que monta suspensión neumática.
Pros
- La línea de coupé destaca frente al GLC de cinco puertas en cualquier parking.
- El silencio de marcha y el confort siguen al nivel de la Clase C de la que nace.
- El interior impone todavía, sobre todo en las unidades del restyling de 2019.
- El AMG 43 entrega prestaciones serias sin renunciar al aspecto de SUV.
- El restyling de 2019 mejoró pantallas, ayudas a la conducción y el diésel de la gama.
Contras
- El maletero y las plazas traseras quedan más justos que en el GLC de cinco puertas.
- La visibilidad por la luna trasera es escasa y obliga a fiarse de la cámara.
- El cambio automático de nueve marchas envejece en la mecatrónica y sus fallos son caros de diagnosticar.
- El recargo de la carrocería coupé no añade nada de uso: solo quita espacio y visión.
Problemas habituales a vigilar
- El cambio automático de nueve marchas alarga los arranques y da tirones cuando la caja está fría.
- Los inyectores piezoeléctricos del diésel de cuatro cilindros cazoletean y complican el arranque en las unidades tempranas.
- En unidades que solo hacen ciudad, el AdBlue y la válvula de gases se tapan si el coche no sale a carretera.
- Las bolsas y el compresor de la suspensión neumática fallan en las versiones AMG.
Cómo ha envejecido
Ha perdido más de un punto porque el cambio automático, el diésel de cuatro cilindros y la suspensión neumática de las AMG ya salen caros en el taller, y la carrocería coupé recorta uso real. El diseño sigue gustando más que el del SUV normal, pero una unidad que baja sobre las bolsas o cuyos inyectores cazoletean no merece el recargo.