Mercedes-Benz Clase A W168
1997–2004 · Compacto premium
Motores: A140/A160/A190, CDI 140/168/170
Precio usado orientativo: 1.500–4.500 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, el A160 de gasolina o el CDI, siempre con cambio manual. Antes de comprar uno, sube el coche a un elevador y mira los brazos y los silentblocks de la suspensión trasera: si van holgados, el tren ya está hecho y la reparación se come el precio del coche. En unidades muy urbanas, prueba además embrague y cambio en frío.
Mercedes lo planteó como un urbano alto más que como un compacto al uso: piso sándwich, posición de conducción de monovolumen y mucho aprovechamiento interior en muy poca longitud. Con los años ese formato ha quedado fuera de catálogo y hoy se anuncia a precio de utilitario, con el CDI como la opción más sencilla de mantener.
Pros
- El espacio interior es desproporcionado para lo que mide por fuera.
- Con el CDI el mantenimiento es sencillo y barato para tratarse de un Mercedes.
- El recambio de este modelo ya sale a un precio asumible, incluso en canal oficial.
- La posición alta y la buena visibilidad lo hacen muy cómodo en ciudad.
Contras
- El comportamiento y el tacto quedan lejos de lo que hoy se espera de un Mercedes.
- Los plásticos interiores envejecen mal y delatan los años al primer toque.
- La suspensión trasera de brazo de arrastre necesita vigilancia y encarece las unidades descuidadas.
Problemas habituales a vigilar
- Los brazos y los silentblocks traseros acaban desgastados y se delatan por holgura y ruidos en el tren.
- El embrague y la caja de cambios sufren en unidades muy urbanas y con muchos kilómetros, así que conviene probarlos en frío.
- La electrónica básica da fallos intermitentes en coches que no han recibido cuidado.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos por edad, por un formato sándwich ya fuera de catálogo y por una imagen Mercedes que hoy no suma en un urbano viejo. Un CDI manual con los brazos traseros en orden todavía sirve de urbano alto y barato; uno con el tren holgado no vale ni el precio simbólico del anuncio.