Maserati Ghibli M157
2013–2023 · Berlina premium
Motores: 3.0 V6 diésel, 3.0 V6 turbo, 3.0 V6 hybrid
Precio usado orientativo: 18.000–45.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, el 3.0 diésel con el automático ZF de ocho velocidades bien aceitado: es el que mejor aguanta los kilómetros. En el V6 turbo de gasolina, escucha la cadena y el turbo en frío antes de soltar un euro. Prueba también toda la electrónica en la visita, porque los sensores y las centralitas fallan de forma intermitente. Y asume que el recambio sale con precio de tridente.
La berlina con la que Maserati quiso plantar cara al Serie 5 y al Clase E, con más sonido que argumentos de ventas. El diésel cubre la autopista con consumo razonable y el V6 turbo aporta la banda sonora; el cuero del interior no basta para elegir unidad, porque aquí deciden la mecánica y la electrónica. Hoy cuesta menos que sus rivales alemanes de la misma edad.
Pros
- El sonido y la presencia son algo que los rivales alemanes no ofrecen a este precio.
- El 3.0 diésel combina empuje y consumo razonables en autopista.
- El interior y los acabados están a la altura premium en las unidades bien equipadas.
- En el mercado de ocasión ya sale más barato que un Serie 5 equivalente.
- El chasis está bien equilibrado para ser una berlina de más de 1.900 kg.
Contras
- La depreciación en el mercado español de ocasión ha sido brutal.
- La electrónica da fallos intermitentes a medida que el coche cumple años.
- El mantenimiento y el recambio se pagan con tarifa de Maserati, no de berlina corriente.
- Revenderlo fuera de un comprador ya enamorado del modelo es difícil.
Problemas habituales a vigilar
- En el V6 turbo de gasolina, la cadena de distribución y los actuadores del turbo dan guerra y se delatan en frío.
- El automático ZF de ocho velocidades necesita aceite y adaptaciones dentro del intervalo; si se ha descuidado, lo notas en los cambios.
- Las centralitas y los sensores provocan fallos intermitentes que son caros de diagnosticar.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi dos puntos porque se ha depreciado más deprisa que un Serie 5 y la electrónica ya ha dejado unidades difíciles de afinar. Un diésel con el automático aceitado todavía viaja bien; un V6 turbo con la cadena sin revisar convierte el precio bajo del anuncio en factura de taller.