Land Rover Defender L663
2020– · SUV
Motores: 2.0 P300, 3.0 I6 MHEV, 3.0 D200/D250/D300, 5.0 V8
Precio usado orientativo: 42.000–95.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que elegir, el D300 es el que mejor cubre el trabajo y el seis cilindros de gasolina el más suave. Antes de comprar uno, deja la suspensión neumática una noche aparcada: si baja de un lado, hay compresor, válvulas o calibración. En el diésel de ciudad revisa válvula de gases, AdBlue y turbo; el V8 exige presupuesto de combustible y recambio. Si ha visto barro, mira conectores y módulos todoterreno.
Es el Defender moderno sobre la plataforma D7x: capacidad todoterreno real sin la rudeza de un utilitario de los noventa, y sin parecerse al Defender clásico. El D300 es el diésel de trabajo; el seis cilindros de gasolina va más fino. Sigue siendo un Land Rover de los actuales: mucha electrónica, suspensión neumática en acabados altos y dependencia del taller de marca.
Pros
- La capacidad todoterreno es real y el chasis se siente moderno, no heredado.
- El D300 junta empuje suficiente con un consumo razonable para su tamaño.
- El interior y la habitabilidad están muy por encima del Defender clásico.
- La reventa se mantiene fuerte cuando la unidad está bien configurada.
- El chasis está preparado para remolque y para un uso diario de trabajo.
Contras
- La suspensión neumática de los acabados altos sale cara fuera de garantía.
- La electrónica del grupo es densa y sufre con agua o barro mal lavado.
- El precio de ocasión sigue alto incluso con bastantes kilómetros.
- Tanto el diésel Ingenium como el seis cilindros obligan a vigilar cadena y refrigerante con historial.
Problemas habituales a vigilar
- La suspensión neumática falla por compresor, válvulas o una calibración perdida.
- El diésel Ingenium ensucia válvula de gases, AdBlue y turbo cuando hace vida urbana.
- Las centralitas y los módulos todoterreno acusan humedad y conectores mal sellados tras barro.
Cómo ha envejecido
Baja porque la imagen y la demanda aguantan, pero el coste por kilómetro no perdona: neumática, electrónica y diésel de ciudad elevan la factura. Un D300 con la suspensión en orden sigue siendo un Defender útil; una unidad de campo con conectores sucios necesita taller antes que llaves.