Kia Carnival YP
2014–2020 · Monovolumen
Motores: 2.2 CRDi, 3.3 V6 GDI
Precio usado orientativo: 12.000–24.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 2.2 CRDi, que es el diésel que llena los anuncios, y antes de comprar uno revisa el filtro de partículas y el volante bimasa, sobre todo si la unidad ha vivido en ciudad. El 3.3 V6 de gasolina pide otro presupuesto de consumo y de seguro. Prueba las puertas correderas eléctricas una a una: si falla el motor o el mecanismo de arrastre, la reparación no es barata.
Monovolumen grande de siete u ocho plazas reales, con un maletero que le planta cara al Ford S-Max. La mayoría de las unidades que se venden montan el 2.2 CRDi; el 3.3 V6 de gasolina va más suave pero dispara el consumo. El tamaño y el peso se notan en cada aparcamiento de ciudad, y algunas unidades salieron con siete años de garantía de origen.
Pros
- Configurado como toca, sienta a ocho adultos de verdad.
- El 2.2 CRDi es un motor robusto y mueve el coche con par de sobra en autopista.
- El equipamiento es generoso y el acabado queda por encima de la media del segmento.
- Con los asientos abatidos el maletero es enorme.
- Kia dio siete años de garantía de origen en las unidades que la tuvieron.
Contras
- El tamaño y el peso complican la ciudad y los aparcamientos estrechos.
- El 2.2 CRDi no encaja con un uso solo urbano: el filtro de partículas y la bimasa salen caros.
- El 3.3 V6 de gasolina dispara el consumo y encarece el seguro.
- El valor residual es moderado porque el monovolumen grande pierde cuota frente al SUV.
- El recambio sale más caro que en un Carens pequeño.
Problemas habituales a vigilar
- El 2.2 CRDi colmata el filtro de partículas y encadena regeneraciones si hace vida urbana.
- El embrague y el volante bimasa se gastan en los diésel de muchos kilómetros.
- Las puertas correderas eléctricas fallan en el mecanismo y en el motor de arrastre.
- La suspensión trasera se resiente en las unidades de uso intensivo con carga.
Cómo ha envejecido
Baja unas décimas porque el monovolumen grande pierde compradores frente al SUV y eso arrastra el valor residual. Un 2.2 CRDi de carretera con el filtro de partículas limpio sigue moviendo ocho plazas por poco dinero; un diésel de ciudad con el filtro colmatado no cubre lo que pide el anuncio.